8 de noviembre de 2017

Los monstruos existen

Estimado creyente:

Las sirenas no cantan
No se levantan las nubes 
Los hombres lloran a mares 
Las mujeres se hacen pajas y son tu jefa
Las viudas son alegres sin excepciones
No se levanta el telón hasta que todos claudiquen 
Los negros tienen hijos e ideas multicolores
Las tortilleras escupen en tu esperma
Los maricas lo hacen todo de hombre a hombre
Las gordas comen por gusto y por gula
Los sensibles son fuertes y tu opuesto

No se levante aún no se levante 
El susto es todo suyo 

Atentamente, un monstruo

1 de noviembre de 2017

diminutillos

251.

Mientras unos producen, creo
Mientras otros lucen, ardo
Mientras el ahora se consume
a tiempo extraño, sus cenizas
alimentan palabras, gañidos
de un dios contando batallas

25 de octubre de 2017

diminutillos

250.

Mientras que aprendo me fiaré de mi intuición
no de vuestros gritos
Cuando ya sepa, desplegaré mis nuevas ganas de ver

Lo primero que quiero aprender
es a rascar detrás de vuestros gargantas


18 de octubre de 2017

Nos veo y no nos creo

nos veo muy perdidos
que si patria que si patio
muy perdidos que si facha
sin fachada que si ciudadano
sin tacha muy perdidos

nos veo y no cabemos empujando
la píldora en la garganta
del crédulo muy perdidos
indispuestos para el valor
el amor y el espejo

nos veo detrás de tanto grito
dando tumbos dando tumbas
tanto tonto tuerto rey de nada
tanto vete a sembrar viento fresco

nos veo con los pechos abiertos
impares perdidos parciales
nos veo lejos queridos compasotas
lejos de volver a vernos

muy perdidos eligiendo cada uno

particulares tempestades

***
Resulta que hay liebres hasta en el ártico, hasta en el fondo del mar, hubo una consolando a Laika cuando se dio cuenta de que la habían puteado viva. Hay liebres hasta en Tuiter. Este poema lo encontré allí/aquí: @virtomonk, en esta habitación: #Esunponé

11 de octubre de 2017

diminutillos

249.

Lo unitario trabaja poco

y nosotros que no quisimos
nosotros
que no nos atrevimos
nosotros ya no sabemos
ser
más que lo que dicen
sus zapatos
sobre nuestros cuellos


Lo unitario se ríe a destajo