24 de enero de 2008

Fresas

Hoy he probado por primera vez las fresas con azúcar. Sigo prefiriendo los dedos que mamá metía en el azucarero cuando llegaba de trabajar en los invernaderos. “Toma, niño —me decía tendiéndome la mano—, fresas recién cortadas”.

3 comentarios:

Vulcano Lover dijo...

y seguramente, el día que te vayas, una de las últimas cosas que recuerdes, será aquel dulzor...

David dijo...

Qué bonitos recuerdos le van quedando a uno cuando con el paso del tiempo ¿verdad?
Recién cortado de la planta todo sabe mejor...

Eva dijo...

Me gusta como esas cuatro líneas que has escrito consiguen que evoque mi niñez, cuando la felicidad absoluta no era una utopía. Gracias.
Un besazo.