28 de enero de 2008

¿Quién?

No soy más que un niño que patalea para ver si alguien se vuelve y le regala un bocadillo de perlas.
No soy más que un joven con las manos ardiendo atrapado en la mentira de la que se esconde.
No soy más que un buscador de oro en el cauce reseco del arroyo que solía surtirle de esperanza. Allí clavado, convertido en paisaje, se confunden mis gritos con los besos del agua que bajaba furiosa entre las piedras. Desde su refugio el guarda forestal escucha y asiente satisfecho, nada ha cambiado piensa, el agua sigue su cauce, sigue hablando el mismo idioma de siempre. Se queda cerca del fuego calentándose las manos, con la calma que da la ignorancia empieza a cerrar los ojos, se duerme, se muere, desaparece sin saber que las verdades se disfrazan de costumbre.

Mientras dudo me consumo, me adelantan a una velocidad excesiva, por la derecha y por la izquierda, veloces ideas sin rostro, y yo sigo empecinado en mantener esta expresión impasible, esta boca abierta repleta de moscas que dan tirones a mi lengua, estos ojos opacos detenidos en un tiempo no inventado.

4 comentarios:

Pasajero dijo...

Me gusta como escribes. ¿Pero porque muere el guarda? ¿No eres tú el que está en el río?
Un saludo :)

Víctor L. Briones Antón dijo...

Mas que un muerte es una manera de permanecer inalterado, una manera de negar otras realidades como la que sucede a apenas unos metros, en el río.
Hablo un poco de vidas que corren en paralelo sin tocarse. Una línea (vida) toma la postura de la ignorancia mientras que la otra se desespera y se enfada.

Sería algo así.

David Mariné dijo...

las verdades se disfrazan de costumbre.
esa frase es de brillante existencia, tal vez no deberíamos repetirla nunca más.
saludos.

Víctor L. Briones Antón dijo...

David, es un placer verte por los corredores ruinosos y llenos de telarañas del blog. Es un placer ver tu interés.

Lo que tenemos que hacer es ver debajo del disfraz. A mí me gusta mucho esa imagen de el niño travieso levantando la falda a su amiga (pelín machista, lo sé) pero en ella veo la curiosidad necesaria, la tendencia a la jocosidad relajada que nos permite ver el mundo tal y como es.
Un abrazo y gracias por bucear por aquí...