26 de marzo de 2009

Detesto

detesto
sufrir el hueco de tu derrumbamiento
el cadalso de tus torpezas
como hablas sin decir
como respiras derrochando aire
y comes sin dejar comer
y amas a los ángeles mutilados

detesto
tu suspicacia de halcón burlado
tu media sonrisa arrancada
y la mueca derretida chorreando carcajada abajo

existes en esta órbita sin salida
en la bondad y en la tregua menguando

existes parásito de mi necesidad
parásito de la gula de mis manos
parásito en el final del hombre evaporado