26 de marzo de 2009

Detesto

detesto
sufrir el hueco de tu derrumbamiento
el cadalso de tus torpezas
como hablas sin decir
como respiras derrochando aire
y comes sin dejar comer
y amas a los ángeles mutilados

detesto
tu suspicacia de halcón burlado
tu media sonrisa arrancada
y la mueca derretida chorreando carcajada abajo

existes en esta órbita sin salida
en la bondad y en la tregua menguando

existes parásito de mi necesidad
parásito de la gula de mis manos
parásito en el final del hombre evaporado

5 comentarios:

NaT dijo...

Qué alegría leer algo que no sea de insectos :D
Aunque sea an triste.

Besotes primaverales

elmudo dijo...

No me gusta nada.
¿A tí te gustaría si lo hubiera escrito yo, o joss, o la chá, o el ephe? Es un buen ejercicio mental.

V, tengo muchísimas ganas de conocerte y de conoceros. Acerfavó, hombres/hombras.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Mudo, yo también me muero de ganas por organizar un buen encuentro de todos nos.

Yo soy Joss dijo...

pues a mi sí me gusta, otra cosa es que el mensaje sea bonito. Está claro que Victor escribe sobre un tema personal, espero que no esté hablando de sí mismo, y sí de otra persona (porque eso tiene más fácil solución). Sigue así Árgax, métele un poco más de visceralidad, a ver qué sale.

de Avalon dijo...

esa irritación que crece y crece... has elaborado un retrato duro, pero certero, creo yo.
yo no sé si importa saber si es real o no, lo que me imorta a mí es la imagen y el espejo.

un abrazo, victor.