3 de marzo de 2009

Te florecieron las manos

te florecieron las manos
te derrumbaste abrazos sobre mi satisfacción
te convertiste en carne dúctil
en resquicio bajo mi pecho entornado
te revelaste único
lleno de miedos
lleno de peros
colmado de mañanas difuminados
saciado de tardes que no llegaron a morir
te explicaste un poco más de la cuenta
un poco menos de lo que la curiosidad exige
y te descubriste dudando
invitándome a cortar con los dientes
la soga del ahorcado
tendiéndome el enigma
de un silencio confortable

Para Joss