8 de julio de 2009

Infinitivo

Amasar lo inmediato
para acabar siendo pan,
pan que devoran otros;
masa común de trigo y levadura.

Amasar lo evidente
para acotar las excusas,
para inventar religiones
maquilladas de yoes.

Desterrar la voz de la luna
que atrae los aullidos
arrinconados en la billetera,
desmenuzados en el almanaque.

Amasar posibilidades.
Un tiovivo para morir.
Huellas en lugares que no pisarás.
Certezas ocultando el arrojo.

Amasar una historia
con el mismo grano y la misma sangre,
con el mismo viento para la cometa.
Acabar tieso de indiferencia.

Desterrar el azar y la esperanza.
Dormir en una cama con tu nombre.
Esperar la muerte con ansia.
Acabar sin haber empezado.

Quejarse de no haber sido.
Andar sin posibilidad de avance.
Llorar sin tener motivo.
Huir del corazón pellizcado.

Doler esta sucesión de días.
Cargar con el hielo de la culpa.
Gemir por lo que no dejaste ser.
Acabar devorado por el espejo.

Comparar otros ojos con tu ceguera,
otras vidas con tu limbo.
Enloquecer asfixiado en tu pellejo
rumiando futuros improbables.

Amasar con manos estúpidas
mármol con textura de mantequilla.

Firmar sin leer la letra invisible.
Creer que mañana todo habrá acabado.

Sudar los problemas de otros.
Olvidar masticar las palabras.

Convertir el sueño en desvelo.
Luchar sin enemigo.

Arrastrar una vida a cuestas.

Cuesta más ser que haber sido.