19 de octubre de 2010

Mediocridad

Entendí mal. La mediocridad de los hombres no reside en la falta de empuje para perseguir metas. Entendí mal y me desperté persiguiendo guepardos, perseverando en acelerar, en correr más que el más veloz de los animales: la idea que asumimos de nosotros mismos.

Entendí mal. La mediocridad no se mide según los niveles alcanzados. Entendí mal y acabé adornando ciudades crueles con flores de plástico, tapando el podium con enredaderas para que nadie se percatara de la ausencia de mi campeón.

Entendí mal o no quise enterarme. Pero no es posible correr toda una existencia ni gastar más en adornos que en verdad. Mediocre el hombre que va en línea recta, el que deja de serlo para morir siendo una carrera inacabada. Mediocre yo por intercambiar bilis y recibir migajas de éxito.

Así que ya no escucho a mi entendimiento, no me apresuro para llegar a sitios lúgubres ni tapo las grietas de mis edificios derrumbados. Ahora sólo temo al olvido y a los guepardos que salen disparados al verme cuando paseo después de cada terremoto.

10 comentarios:

elmudo dijo...

Pues para mi ser mediocre es lo mismo que ser cobarde: no hacer lo que sea no vaya a ser que me pase algo malo. Me parece que lo escribió Shakespeare: el valiente se muere sólo una vez; el cobarde, cientos de veces.
El mediocre es un mudo por más que grite: no dice nada nuevo.
Dios me libre de deperdiciar mi vida revolcándome en la cobardía.

Yo soy Joss dijo...

Si mi Víctor fuera mediocre anda que me hubiera fijado en él alguna vez... Además, eso de la mediocridad lo tuvo que inventar un empresario para provocar ambiciones en los demás y aprovecharse de eso. Qué me dices Víctor, mejor mediocre o ambicioso?

Víctor L. Briones Antón dijo...

Mudo, es eso exactamente. Tu ya has conseguido vencer la cobardía y eso te hace ver las cosas con más claridad. Yo tengo mis días, hoy está muy despejado.

Joss, ni mediocre ni ambicioso, como dice el mudo: valiente. En mi sitio, sin que me pique la ropa interior en los cojones.

theodore dijo...

Anda que no están sobredimensionadas la valentía, la cobardía, la mediocridad, las carreras acabadas (alguna vez se acaba una carrera, realmente?) y sus mariachis. Pero si todos tenemos un cocktel de todo, solo que a veces equivocamos las etiquetas al guardarlos en la despensa.

Me gusta el texto (qué raro), unir guepardos con pódiums y con terremotos me ha provocado un efecto inciensonoro la mar de hipnótico.

scs

de Avalon dijo...

cosas de la combinatoria, digo yo... hay días de todo, con guepardos en huída i buitres a la espera, pero depende del día...

mediocre, víctor? no, con la frente levantada, de frente, hasta en algún pequeño momento de cobardía, y eso si, claro claro.

lo de la ropa interior sin picores en los cojones me ha encantao, puedo usarlo? ;)

Argax dijo...

Theo, me alegra ser tu hipnotizador privado, al estilo de ese que aparecía en el programa de Hola Rafaela, un, dos, tres, duermes...

Y sí, las carreras no se acaban nunca. Lo que yo quería dar a entender es que se puede avanzar sin perseguir nada, eso es lo que más cuesta, hacer que las necesidades vitales no se conviertan en objetivos tiránicos.
Un beso mushasho.

Argax dijo...

Yo no quiero que dependa del día, de Avalon, yo quiero que cada vez que vea un gatete correr no me entre el instinto perruno y salga disparado a perseguirlo, no quiero que dependa del día. La calma para ser.
No sé, supongo que todo lo que se escribe se escribe de alguna manera para reafirmarse, pero en ningún momento me considero mediocre, de hecho lo que pretendo es que lo que ese concepto encierra no me afecte, ir de otro palo, flotar como la rocio jurado de los morancos, chiu... me da igual, yo floto.
Lo de la ropa interior o cualquier cosa que te guste, puedes usarlo, como no. Hoy por ejemplo tampoco me pica la entrepierna a causa de los calzoncillos.

Besos

de Avalon dijo...

No tiene que depender del día, pero hay días. Y tienes razón, la calma para Ser es la que dibujamos nosotros, por voluntad propia, por decisión.

aparte de eso y de más, genial ;)

AntWaters dijo...

Pues viendo lo guapetorro que estabas en una playa, mirándote luego el perfil, he llegado aquí; yo estoy muy a favor de dejar las grietas al descubierto; y tampoco creo que estar en el suelo sea tan malo... de pronto ha crecido la hierba y no veo por donde iba, pero es igual, a poco que de un paso y siga hablando me cortaré una mano en esta selva.

Entender mal es una forma educada de decir que el otro se explicó de pena; y dirás lo que quieras pero de qué va la vida, no está muy bien del todo explicada.

Besos

Víctor L. Briones Antón dijo...

Ant, la foto de la playa tiene ya sus añitos, supongo que te refieres a la del melón. Ahora estoy mucho mejor ;)

Me alegra que hayas ido subiendo peldaños y acabado aquí, este que es mi espacio más querido, dónde hay más y menos de mí al mismo tiempo, donde sueño que mis palabras son grandes.
Y sí, para qué tapar las grietas, para qué intentar explicar la vida.

Un besote.