25 de noviembre de 2010

Sin título

En esta ciudad desotoñada
los naranjos doblan las ramas
sobre fondo cielo, plomo y nubes.

En esta ciudad rasgada
falta la sangre en las copas:
hambre en el enjambre de bocas.

En este habitar sesgado
obtiene a disgusto una porción
insuficiente de calma;

aquí mordisquea el ahora,
correoso como carne vieja,
aquí imagina mañana
una revolución a medida.

En esta ciudad, este cuerpo,
sin hojas rojas, discurre
realidad abajo, sin conclusión
válida para quejas apocopadas.

13 comentarios:

elmudo dijo...

En mi opinión, está muy bien escrita esta nadería desapasionada.
Puede que sea falta de percepción por mi parte, no digo yo que no.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Bueno, al menos, tiene el mérito, para ti, de estar bien escrita.

Entiendo que con lo de nadería desapasionada quieres decir que te has quedado pescado?

Es, como siempre, tu lo sabes, para poder valorar lo que escribo, por lo que necesito que profundices tío. Sino te apetece por aquí pues por mail.

Un beso murcianico mío.

elmudo dijo...

Compadre: nadería desapasionada. Si piensas desarrollar todo un lenguaje propio ¿qué más necesitas? Este en el que te hablo ya debías tenerlo más que superado. No es nada oscuro, desde luego.
Salte del patio de vecinos.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Mudo, no quiero poner excusas, en mis dudas tiene mucho que ver la necesidad de saber si lo que escribo funciona, si llega.
Abandono pues el lenguaje de patio de vecinos, estoy de acuerdo que en según que cosas y si queremos hablar con seriedad en nada beneficia.
La interpretaciones de un padre siempre están sesgadas y son parciales y no es que busque su aprobación sino su opinión.

Esto está claro, al menos en mi caso, que necesita de acompañamiento y no sólo de un comentario en un pequeño cuadrado en blanco.

Ya sabes eso de buscarle al gato patas hasta que se convierta en ciempiés que suele llevar siempre a la confusión.

Gracias y me tomo muy en serio tu último consejo, con todo el dolor de mi corazón, abandono el patio de vecinos, al menos como norma.

Un abrazo enorme querido.

elmudo dijo...

Si lo que escribes de verdad llega, eso yo creo que nunca lo vas a saber de verdad (según mi experiencia). Así que tendrás que trabajar a ciegas.

Por eso te digo esto: escribe, habla y vive para ti.

Paradójicamente, parece la única manera de llegar a ayudar a los demás.

Argax dijo...

Entiendo lo que dices mudo, quizás lo que sucede, me pasa también en otros campos de mi vida, es que necesito la aceptación para avanzar. Esto no quiere decir que sea la piedra angular para poder seguir adelante, pero suele entrarme un miedo que no acabo de controlar a estar escribiendo para nada.
Y ahí está el eslabón que tengo jodido, la finalidad de escribir, como tu dices he de hacerlo para mí, lo que no siempre soy capaz de hacer.

Así que mira, de unos versos que hablaban o querían decir una cosa he acabado haciendo introspección.

Gracias por estar al otro lado mudo, muchas gracias.

elmudo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
elmudo dijo...

Yo con tal de joder, lo que sea.

Argax dijo...

Pues me has jodido la mar de bien querido.
Vamos que repetiría sin dudarlo.

TUT dijo...

Hola Víctor, gracias pot tu visita y tu comentario.

Te visito por primera vez y estos poemas tuyos me parecen bellos e inalcanzables para mi, me parece un milagro que alguien con pocas palabras pueda decir tanto. Te felicito y seguiré visitándote.

Un abrazo.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Pues bienvenido TUT, aquí estaré diciendo lo que no puede dejar de ser dicho.
Me alegra ser capaz de hablarte con pocas palabras.

Estás en tu casa.

Un abrazo fuerte.

Arezbra dijo...

Y en trasiego de la nada, aparece la palabra como un todo absoluto que llena lo gris del paisaje.
Estar perdido, con dudas, con respuestas imposibles, sin sitios que visitar por no ser digna de paseos. Ciudad interesante y habitante desconcertado.
Me encanta

Bezos

Víctor L. Briones Antón dijo...

Ciudad no descubierta y habitante timorato. Otra versión de lo mismo con distinto encabezamiento. Para que nos demos cuenta de lo importantes que son los títulos, a lo mejor por eso a estos versos les viene bien estar desnudo de uno.

Un placer volver a leerte amigo, un placer.

Un beso.