14 de diciembre de 2010

Dar la espalda al dolor

No acabo de acostumbrarme
aséptico como soy
mírame y no me toques
a que la muerte me pise los talones
ni a medir las lágrimas por galones
ni a sufrir porque se me de bien

No entiendo, no puedo
acompasarme al latido irregular
a las heridas cerriles que no cierran
ni dejan olvidos perfumados
a los gritos abiertos en canal
pero dormidos con cloroformo
a la isla de leprosos encantados

No quiero quedarme si no me mienten
no quiero sufrir si no lo elijo

No acabo de acostumbrarme
a los retales de piel sin encallecer
por ahí asoma la muerte
y la muerte no existe

No quiero quedarme si no me mienten
no quiero dejar a la verdad entrar

No acabo de acostumbrarme
a esta naturaleza llamando a filas
a tener debajo de mis pies un camino
a notar los finales y las encrucijadas

No pienso quedarme si no me mienten
acostumbrarme a la cara arrugada del mundo
no pienso, con eso, suficiente.

11 comentarios:

de Avalon dijo...

mmm, sin pensar lo suficiente, entiendo aunque me cueste que puedes negarte, quee eliges negarte a la costumbre del dolor... (ese "sino me mienten" no será un si no?... y el de "sino lo elijo"?) Es que si no, no lo entiendo... o me dice otra cosa :)
A pesar de todo tengo que pensar en ello.

un besazo.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Llevas razón, lo cambio ahora mismo.

Y no habla de que yo personalmente elija la mentira...

de Avalon dijo...

Me pareció entenderlo, auqneu hay algo que aunn no sé qué es que me confunde. Es curioso que me parece un texto muy abierto, pa ser tuyo, y a la vez me da más qué pensar, conmo si no fuera posible... ;)

de Avalon dijo...

lo ziento, no he dormido hoy y escribo tartajeando... perdón. :(

Arezbra dijo...

Me pasa mucho que quiero tener la suerte de "vivir" antes de dormirme para siempre. Creo que algo de eso hay en tu escrito.

Un beso de muerto viviente!

theodore dijo...

Pensar es sufrir. Pero no pensar crea remordimientos.

Besos.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Avalón, es que no es posible, lo que hay detrás del poema, a pesar de ser una opción muy mayoritaria, no es o no debería ser posible.

Arezbra, algo de eso hay, pero eso de dejar al azar lo que se consigue con valor y persistencia pues supongo que nos llevará a la tumba sin haber vivido.
Hoy visto incluso como un zombie, chaleco de rayas rojas y negras y no tengo muy buena cara.

Theodore, Pensar es sufrir pero lleva a liberarse, no pensar para el que necesita hacerlo es cobardía y neurósis. Pensar demasiado es paranoia. Como aclaramos este batiburrillo, preguntemos al oráculo porque yo no tengo ni pajolera idea.

Bersos.

AntWaters dijo...

A mí la gente que presume de ser auténtica e inyectar "verdad" en los demás, hazme el favor que realidad yo ya tengo para... "pa'parar un tren, pa'parar un avión y todo lo que haga frente al desarrllo de la mente" xD... de la Mala Rodríguez, hummmm....

"Cuénteme algo gracioso, que se me quiten las ganas de llorar", o, "Todos necesitamos sentirnos necesitados, y si tú ya no me necesitas... ¡podrías engañarme!"; pero no, mentir por el otro, éso es muy cansino y pesado y para qué.

Nuuuhh sé, de todos modos el texto, hummm, dar la espalda al dolor... me hace pensar que si le das la espalda te clavará las zarpas, o una bandera, o banderillas...

¡La gata sobre el tejado de Zinc!, y vuelvo a Tennessee Williams jajaja.... El personaje del abuelo, ante el ofrecimiento de morfina dice: "noo... es mi dolor y puedo disponer de él; mientras hay dolor sabe uno que está vivo"; y mira por otro lado yo creo que la sociedad está tan jodida no por el dolor sino seguramente por la ausencia de saber si quiera qué es... por parte de mucha gente... nuu sé, éso sí que lo sé jajaja que no sé, digo

Besiihhhcos

Víctor L. Briones Antón dijo...

Ant, sin haberte entendido muy bien me atrevo a decir que estoy de acuerdo contigo.

Hoy me duele la espalda y tengo el ibuprofeno delante, tentándome. algo me dice que en esta decisión hay algo más implicado que la simple comodidad de pasar el día con el espinazo tranquilo ;)

Un beso.

la MaLquEridA dijo...

La muerte no nos pisa los talones. La muerte nos toma desprevenidos sin siquiera habernos perseguido.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Malquerida, la muerte es y está, parece lo que es.

La muerte, si se aprende su idioma, puede decirnos muchas cosas. Pero es peligroso para la salud mental hablar mucho con ella, hay que saber racionar las tertulias con ella.