1 de diciembre de 2010

Veo. Busco.

Veo
que nadie anda si no persigue zanahorias
no hablan con palabras
y usan sucedáneos que callan
en cuanto empiezan a significar

Veo
que el oso perdió sus razones para invernar
que los niños ya no quieren noria
los padres ya no quieren hijos
y sólo los viudos siguen buscando novia

Veo
ausencia de emoción en ojos y bocas
manos que no tocan
luces que no alumbran
lumbre que no calienta
y calor que no reconforta

Veo
pasos dibujando cuadrículas perfectas en la acera
olvidos con antojos de embarazada.

Busco la ceguera
la inocente ignorancia
destapar con las manos desnudas
el vapor de la sorpresa hirviente
quemarme los gestos impostores
la lengua altanera
las maneras de estar sin ser
esquinas en el horizonte
el silencio para envolver
la osadía de ser hombre