21 de enero de 2011

Jugar sin culpa
en tu cuerpo adulto
con hambre de niño

8 comentarios:

Arezbra dijo...

...y sólo siendo niño se producen caricias inocentes. Los hombres no se besan, se aprietan las manos y fruncen el ceño. Tu tríada de versos me ha recordado muchas cosas, todas simples pero por ello: preciosas.

(Cada día más absorbido por la poesía...¿etapas?)

(Algo de eso hay también en tu texto...por lo menos eso me ha parecido)

Un beso

Víctor L. Briones Antón dijo...

Arezbra, es que son versos simples, a mi me parece que llenos de contenido.
Si andas absorbido por los versos no opongas resistencia, son satisfactorios, se aprende mucho de ellos.

Y yo, en mayor o menor medida, siempre estoy o estoy yendo hacia la poesía.

Un beso de vuelta.

de Avalon dijo...

qué hermosura, el hambre de un niño, una sed incabable y hermosa, sin culpa, como tu poema, como la poesía.
con tan poco -parece- y es tanto...

beso

Argax dijo...

de avalón, pues úsalo para el experiment. Se adapta no. Cortito y agradable a vista y oído?

Un beso.

Estoy cansado pero satisfecho, acabo de hacer que Alicia se pelee con Carrol, relatos de humor, que bien sienta escribir.

秋本桜 Akimoto Sakura dijo...

ME IMPRESIONA TU POESÍA
ERES UNA DE LAS MEJORES PERSONAS QUE HE CONOCIDO EN LA VIDA....JOE VICTOR....
NO HA LLOVIO NA DESDE ENTONCES JEJEJE

ENHORABUENA

P.D. EL CAMALEÓN ES DE ROTA?

Argax dijo...

Muchas gracias niña, muchas gracias. A mi me alegra verte por aquí, tu toque oriental va muy bien con algún intento de Haiku que tengo por ahí.

Lo de ser una buena persona es lo mejor que le pueden decir a alguien, me has alegrado el día.

El camaleón no es de rota, casi, lo encontré en el palmar, casi lo atropellan al pobre, hace un año o así y cuando lo cogí una de las cosas que recordé fue Rota y como allí llovían los camaleones de los árboles, el sonido de las ratas piñoneras y las mudas de piel de serpiente enganchadas en los matorrales (esta imágen es recurrente y la tengo grabada a fuego, es mi infancia, el lugar al que regreso cuando la vida me exige más de lo que puedo tolerar).

Un besazo.

Romek Dubczek dijo...

ay, cuándo se me irá el hambre de niño? o cuando saciaré el hambre?
un abrazo

Víctor L. Briones Antón dijo...

Romek, acaso quieres que eso pase. A mi lo que me preocupa es precisamente lo contrario, la inapetencia.

Un abrazo para ti también.