31 de marzo de 2011

La luz amarillea

La luz amarillea.
Abajo, en la plaza,
los chicos sin pisar su casa,
del instituto a la litrona.

La luz amarillea y crea
ilusión de torsos más morenos,
de futuros descansando,
de deseos atemperados.
Sin prismáticos
rapaz bocado de mis ojos
a las otras flores de la primavera.

La luz amarillea
y tengo que ducharme,
desprenderme del encierro
y salir,
sin pasar por esa plaza,
a buscar en otras bocas
piezas para mi cataclismo
mientras reconstruyo el hambre
sin enjaularlo.

Para Fermín.

6 comentarios:

elmudo dijo...

Sí, sí, sí sí sí. Es exacto y es hermoso, y está en tono, y hasta me ha traído a la memoria muchas cosas de Cernuda tu paisano, te lo digo en el mejor de los sentidos posible. Esto tiene un nivel que me gusta mucho, y por eso te agradezco la dedicatoria. Este regalo es MUY bueno.

Tendremos que ir repitiendo, de marzo en marzo, o de abril en abril, cuando nos dejen los gentíos. Fue una buena tarde, hermosa.

Gracias coleguita :))

elmudo dijo...

"Rapaz bocado de mis ojos
a las otras flores de la primavera".
(...)

Víctor L. Briones Antón dijo...

Mudo, es para tí, inspirado por tí, por la parte del mundo que compartimos, por lo que nos gusta a los dos.
Cernuda, supongo que sí, que está en lo que escribo.
Y sí, repetiremos porque de lo bueno no me veo capaz de cansarme, repetiremos cuando nos dejen o nos dejemos.

De nada titi.

Anónimo dijo...

Mientras la amarilla Luz no sea Luz de gálibo, yo seguiré siendo yo. Desparramados tus insectos los dejé por Berlín y se me olvidó decirte que entre ellos encontré yo un día leyendo al Sem. Segura no estoy de que fuese el mismo, porque de muy chiquito lo conocí, pero me pareció, por su mirada.
Estoy pensando que debería pasar alguien por la plaza esa y llenarla de bichos, quizás con el tiempo sus farolas tornen su brillo en verde por las noches y al despertar las litronas sean libros y sus bancos estanterías de esperanzas.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Esa luz no tiende a amarillear, esa no, esa brilla, es así como la de la primera hora de la mañana una luz blanca y poderosa, pero suave.

Cómo me gusta verte por aquí.

elmudo dijo...

Jeje, qué gracia; al anónimo lo conoce por la forma de escribir. Pedazo regalazo!! Fite el briones.