17 de mayo de 2011

Gustos y esperas.

Me gusta estar perdido
en lo sencillo.
En tu cuerpo siendo
voz áspera que desespera
y unos ojos suplicando,
y la delicia de tu entrepierna.
Estar perdido en el reflejo
de tu imagen en mis cadenas.

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A qué esperas para romperme el alma
con esa noticia aplazada
que chorrea de la falsa sonrisa
estampada con mal gusto en tu rostro,
elegida con saña para vestir
mi funeral de fiesta.

Hablas y hablas, no sabes callar.
Esperas mi bufido.
Espera, tengo algo que decirte
pero primero pagamos a medias.
Y yo sólo he tragado saliva
e hipótesis sobre nuestra distancia.

Una copa, la última, y más sonrisas.
No me pasa nada,
es sólo que la función se alarga
y en casa mi mala sombra espera.

Te acompaño y hablamos,
me dejó en la puerta
con el caso sin cadáver
de otra cena desperdiciada,
horas de tira y afloja,
de uno que quiere
y otro que nunca llega.

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Me gusta esperarte:
Nunca vienes,
Eres cada vez diferente.

2 comentarios:

Alforte dijo...

Mmmm esa entrepierna, que peligro tiene.
Aunque a mi ya no me gusta esperar, disfrute con esta.
Bsote

Víctor L. Briones Antón dijo...

Delicia de entrepierna, es una expresión "der calle" que me cuadra mucho dentro de un poema.
A mi no es que no me guste esperar, es que no me sale.
Me alegra que hayas disfrutado.

Un beso