9 de junio de 2011

Identidad

Y quién soy yo sino este cúmulo de lugares aprendidos en la boca del estómago.

Quién sino el niño al que nadie encontraba en el juego del escondite. Niño perdido.

Yo cansado de decir sí, del paso marcial del necesitado.

Quién sino este esclavo escribiendo sobre su ingreso voluntario tras los barrotes del mínimo común hombre.

Quién soy sin mis retos triviales, mi angustia en los pulmones removida con cada bocanada de aire o la ira convertida en piel amable.

Quién después de esta resta cruenta igual a nada.

Un manojo de miedo incapaz de olvidar su hambre. Un grito contenido con ganas de escucharSE.