9 de junio de 2011

Identidad

Y quién soy yo sino este cúmulo de lugares aprendidos en la boca del estómago.

Quién sino el niño al que nadie encontraba en el juego del escondite. Niño perdido.

Yo cansado de decir sí, del paso marcial del necesitado.

Quién sino este esclavo escribiendo sobre su ingreso voluntario tras los barrotes del mínimo común hombre.

Quién soy sin mis retos triviales, mi angustia en los pulmones removida con cada bocanada de aire o la ira convertida en piel amable.

Quién después de esta resta cruenta igual a nada.

Un manojo de miedo incapaz de olvidar su hambre. Un grito contenido con ganas de escucharSE.

6 comentarios:

de Avalon dijo...

Todo eso y algo más, quizás...
ese paso marcial, ufff

me gusta mucho o me toca, no sé.


abrazo

elmudo dijo...

Yo creo que aquí hay más fantasía que realidad.

Argax dijo...

Avaloncilla, lo del paso marcial, mientras lo escribía, me dije, puede que aquí haya una imagen fuerte.
Te gusta que te toque, te tocan y te gusta, que más da...
Besazo.

Mudo, no sé, yo no diría fantasía, quizás algo de exageración, pero aun así creo que no mucha (la justa para ser Zevillano). Besazo para ti también, faltaría más.

Alforte dijo...

Chiquillo que bien lo escribes...
¿Quién no se ha sentido en algún momento ese niño perdido u olvidado en ese juego que es la vida, o ese esclavo?
Beso Asertivo.

AntWaters dijo...

Qué bonico escribes :_)

Una resta...; siiips.

"Hagas lo que hagas terminas siendo menos de lo que eras", decía aquel personaje en las horas.

También puede pasar que termines tan perdido como cuando miras al horizonte y ya no esté claro dónde empieza el cielo, y dónde termina el mar...

En fin.

besos

Argax dijo...

Alforte, a mi es que me sale a todas horas, se queda estupefacto, me mira con ojos llenos de reprobación y yo me limito la mayoría de las veces a encogerme de hombros.

Ant, es que la conciencia es muy peligrosa si no sabe utilizarse.

Un beso a los dos.