14 de junio de 2011

No está muy lejos ese día

Tu pose orgullosa de magnolio condenado a un arriate, avenida principal en ciudad de provincias. Y aunque no lo pretendas destacas. Sobresales entre el marasmo de experiencias erosionadas porque aunque tus flores como puñetazos blancos, como palomas desaliñadas, agonizan bajo la calima de una primavera envalentonada, aunque tu tronco aparece renegrido, yo sé que tus raíces no te anclan a este empobrecida manera de habitar el mundo sino que se extienden bajo tierra hacia todos esos lugares a los que perteneces y que no son esta catedral vieja construida a retazos ni esta tierra cansada de exclamaciones, Oh Beautiful!, y orines nocturnos.

Tú esperas, como yo, paciente, ese día que nadie se atrevió a profetizar: el día en que los árboles caminen.

10 comentarios:

Yo soy Joss dijo...

ole ole ole ole

que bonitooooo
que bonitooooo
que bonitooooo

!!!!

Me gusta y me regusta y me requetegusta.

Tú eres ese magnolio, puedes sentirte orgulloso.

elmudo dijo...

Yo soy Joss.

maliae dijo...

El magnolio y sus raíces vivas, y tú, vivo.

No digo más que me pongo cursi, o si, es una hermosura y ya lo he leído 6 veces... mañana más.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Pues sí, creo que sí, que soy ese magnolio. Ya te enseñaré cual es cuando vengas a verme. Si es que pasear da sus frutos. El mudo creo que lo vio y le hablé de él cuando estuvo en Zville.

Mudo, tu lo que eres es mi inspiración, pasearemos juntos también y escribiremos la oda del piragüista.

Maliae, vivo sí, a veces, demasiadas, me olvido de lo que me pone las pilas, lo que me aporta energía. Léelo mil veces más...

elmudo dijo...

"Pues sí, creo que sí, que soy ese magnolio".

JAAAAAAAJAJAJAJAJAJJAAAA.... Uve, sólo te falta decirlo abriendo y cerrándo rápidamente los ojos con unas pestañas de palmo y medio, mientras escondes medio rostro tras un enorme abanico blanco de encaje de bolillos...

Pues claro, hombre de dios. Te estás asomando como el mejor escritor de todos nosotros. Descarao.

Argax dijo...

Juas, Mudo, tu sabes que soy muy zalamero, muy mujer de lenguaje sutil abanicándose con mirada lánguida. Me has pillado.

Y gracias por el Halago tío, muchas gracias, significa mucho para mí vuestro reconocimiento porque sé que ya puedo contar con el estacazo.

Besos grandes y Bersos enormes.

maliae dijo...

sois geniales... de verdad

;)

SRO dijo...

aquí junto a mi casa, en un pequeño trozo de verde, plantaron un magnolio, para epatar. Pero nunca se adaptó y nunca dio flores. Mi perro jugaba con las piñas resecas que se le caían
se podía ver como se encogía día a día al final era todo tronco,
una viga altísima y arriba un copete y sus raíces tan superficiales
que parecía, como tú dices querer echarse a caminar hasta que
un fortísimo viento o puede que una simple brisa lo tumbó

pero este tuyo, -estoy por llamarle el Magnolio de Argax-
eso de florecer a puñetazos
pero también con la gracia de unas palomas blancas desaliñadas...
eso explica su tensión, su distensión y su fuerza
me gustaría verlo: debe tener un tamaño considerable
condenado a un arriate
crece y se extiende hacia abajo
porque espera el momento no vaticinado pero presentido
en que echará a caminar
pues qué quieres que te diga:
eso sería genial como lo es tu texto y si llega ese día
me gustaría estar presente

Argax dijo...

SRO, este magnolio, crece junto a la catedral y la gente suele ignorarlo. Hace poco quisieron talarlo y sustiuirlo por un busto de Juan Pablo II, eso a mí me hubiera parecido un crímen, pero finalmente no se hizo, le dejaron en su pequeña parcela.
Y yo, será porque la catedral ya no la veo, que me llevan diciendo desde chico que mi ciudad sin ese edificio no sería nada y me harté hace tiempo de la esclavitud de los símbolos y me dediqué a crear los míos propios.
Hay más, están los de la avenida del parque de maría luisa que tienen las hojas manchadas de la polución del tráfico porque cada año, por feria, abren esa calle, que habitualmente es sólo para los paseantes para que los juerguistas puedan volver de su feria, y yo de nuevo me fijo en los magnolios, estos chuchurrios perdios pero también aguantando. Y están los ficus gigantes de los jardines de murillo y el mar de buganvillas...

Si vienes te lo enseño, un abrazo.

elmudo dijo...

El mar de buganvillas... así son muchos rincones hermosísimos de Andalucía en verano, sí señor. Y como tantas cosas andaluzas, no es andaluz: un arbusto americano que se trajo de allí un francés (monsieur de Buganville, naturelmón).
En Castilla gusta lo cristiano viejo; en Andalucía a eso se le llama cristiano rancio, y prefieren coger lo bueno que llega.
Naciendo allí has tenido más suerte que yo, Víctor Luis mío; por eso de vez en cuando te aporreo: pa que te jodas un poco.
Besos.