31 de agosto de 2012

Mentiroso

Con pulso vivo. Miento para soportar el mundo. A mis treinta y pocos también para soportarme. Intento que mis mentiras no salpiquen mucho, que nadie las descubra. Solo miento para embellecer porque ya no tengo capacidad de hacerlo para competir que creo es la razón que todos esgrimen para justificar sus falacias en su turno para el juicio rápido final.
Miento para adornar. Invento. Reviento lo que me disgusta y me hace daño. Y aunque a veces tengo la mirada perdida algo que no controlo me hace dar los pasos perfectos en la realidad que inventan otros.
Miento porque en la mentira siempre es verano cálido con floración de abril.
Muchos argumentos me han lanzado sobre lo inconveniente de huir hacia delante. En esos argumentos siempre he encontrado más leña para seguir mintiendo. Puedes volverte loco, te pondrás en evidencia, mentir es pecado. Y la locura tan deseable, la evidencia tan deseable, el pecado tan a la orden del día.
Me extraño de que mi rostro no aparezca en los carteles policiales, de la eficacia de mi moral sellando las grietas por las que me escapo, de encontrarme siempre dentro y fuera del perímetro de lo aceptable.

5 comentarios:

de Avalon dijo...

A veces me da miedo leerte... miedo de ese reconocimiwento, de lo que sabes, de lo que ocurre.
...siempre dentro y fuera de ese perímetro...

hasta...

Víctor L. Briones Antón dijo...

de Avalon, supongo que tu también eres una chica perimetral. Por eso te pasa. También se les llama seres fronterizos o limítrofes, tu verás...

de Avalon dijo...

me gusta más lo de perimetral, es más enero, creo... no sé por qué digo esto, pero es así...

de Avalon dijo...

enero... no, entero, qué cosas salen a veces, un principio de año al límite de todo...

bersos

Víctor L. Briones Antón dijo...

Es más enero, más empezar. Más entero y con menos connotaciones negativas, al menos en mi mente. Bersos