19 de septiembre de 2012

Perversiones cotidianas

 Hay dos tipos de persona, las que se comen el yogur con pan y las que no. 
El autor.

Lentejas


para varias veces
para hoy mañana y el mes que viene


las guardas
junto al pan del buenos días
sobre el pecho maltrecho
bajo pechugas corraleras


las olvidas
entre previsiones
y hambres dislocadas
para esos famélicos días


almacenas
en tres anaqueles antárticos
el deseo que no caduca


aguardas
un lugar que espera paciente
a que lo alimentes


7 comentarios:

de Avalon dijo...

sepausté que este poema se lo vi a robar... pa un recetario de poemas alimenticios...

bersos :P

el yogur con pan? brrrrrrrrrrrrrrr

Argax dijo...

Si te autorizo ya no es robo no? Bueno, pues no te autorizo pero róbamelo.

de Avalon dijo...

aysssssss... robao está, i va en serio, ya van dos de lentejas, una de sardinas en escabeche y creo que un gazpacho i to...

Argax dijo...

Un menú de lo más sencillo y entrante, yo me lo comería...

de Avalon dijo...

;)

Alforte dijo...

Yo el deseo no lo guardo, lo tengo siempre a flor de piel, por eso se me va desgastando con los años, pero bueno, llegado el caso que me quede sin nada siempre quedarán otro tipo de manualidades...
Bsote

Argax dijo...

Ese deseo, que el lleva a las manualidades, es muy susceptible de pasar por altibajos y desgastes, pero se sigue manteniendo a la espera de que lo aviven cuando está en los rescoldos o que lo aplaquen cuando lo chamusca todo, creo yo.
Como digo, las necesidades, cuando las racionalizamos un poco, se convierten en deseos de larga duración, aunque lo que deseemos sea la imagen, la parafernalia mental algo complicada que nos hemos creado de ellos.
Un beso.