3 de febrero de 2013

Vivir rendidos

Un escorzo cancerígeno
de tristeza suave e inabarcable
se extendió sobre los hábitos,
dejó de haber luz
y nos amoldamos
al universo de latón oxidado.
Dejó de existir la paz posible,
olvidamos lo moral,
y produjimos nuevos ídolos
más hambrientos y distantes
de los nombres ciertos
que no quisimos utilizar.

2 comentarios:

Alforte dijo...

El verso "olvidamos lo moral" desgraciadamente está tan en boga hoy en día...

Víctor L. Briones Antón dijo...

Yo es que creo tío que muchos no tienen nada que olvidar porque desde bien pequeñitos no eligieron ni supieron lo que era eso. Sin esa base estamos apañaos.