26 de mayo de 2013

diminutillos

35.

Con vocación de silencio
comienzan los versos
interminables.

2 comentarios:

Amando García Nuño dijo...

pero siempre hay alguien que los vocea, como si quisiera ponerlos fin.
Abrazos

Víctor L. Briones Antón dijo...

Siempre lo hay.

LA buena poesía debe aspirar a llegar al pensamiento y el sentimiento de los lectores, mecanismos silenciosos que van trabajando y que son los que producen los cambios significativos.