30 de mayo de 2013

diminutillos

36.

Los versos no son tan firmes 
como una verdad
ni tan irresolubles como su mentira.

Ellos sólo construyen puentes
entre todo lo que late.
Y nos abandonan.



4 comentarios:

Amando García Nuño dijo...

¿Volverán, para reconstruirlo, si se hunde el puente?
Salud-os

Víctor L. Briones Antón dijo...

Se pondrán a construir otro...

Natalia Huertas dijo...

pero a veces nos dan la verdad... ¿no?

Víctor L. Briones Antón dijo...

Nos ayudan a llegar a una verdad soportable para nosotros mismos. El de al lado pues debe de encontrar su puente quizás con los mismos versos o con otras herramientas.