30 de octubre de 2013

No la dejéis sola

No la dejéis sola,
la soledad es una jungla dentro del cuarto:
nunca hay suficiente oxígeno.

No la dejéis sola,
hace tiempo se desaprendió la súplica
y ya no llora, no se queja ni protesta
del eco de las obligaciones ajenas.

No la dejéis sola,
porque todos los interpretes han muerto
y parlotea su dolor encriptado.

2 comentarios:

Lola dijo...

escribes hermoso

Víctor L. Briones Antón dijo...

Muchas gracias Lola, espero verte más a menudo por aquí...