8 de diciembre de 2013

Dormir


Que las mañanas son largas si te despiertas temprano uno empieza a comprender más tarde. Como todos, yo viene a dormir mucho y a acostarme tarde. A no madrugar y a que esté el desayuno puesto por delante. Pero te das cuenta de repente, cuando la gente duerme y tú miras por la ventana hacia la hilera de coches aparcados, vestidos de escarcha, y no ves a nadie; te das cuenta de que el mundo comienza cada mañana y deja de angustiarte la tarea de montar tu esqueleto. Porque ya no tienes que vestirte con esos trajes tan repetidos y descubres que si vas a ser alguien serás este que se calienta las tripas con el café, que escribe alabanzas a su pijama y que en el fondo espera que hoy nadie salga a la calle, que sabe que el sol desvestirá a los coches y que hay asuntos inevitables.



Cuando las mañanas dejan de ser un castigo, cuando la existencia está llena de posibilidades. Y uno ordena sus huesos con una juguetona aleatoriedad. Las falanges son pestañas y el cráneo un trasero duro y pensante. La columna no sostiene nada y se puede elegir entre cuatro piernas o cuatro brazos. Los omóplatos platos de postre y las costillas ya no encierran ningún secreto ahora que se convierten en un secadero para la cecina de tus múltiples corazones.



Que las mañanas son largas ahora, porque llevo un tiempo que no duermo mucho. Que me acuesto cuando me muero y que algo me pincha y hace saltar el resorte y me dice “Ve a ver los coches, mira su traje de escarcha. Asómate a la ventana y recomponte”.



Ahora las mañanas ya no me hablan de listados, ni de omisiones. Ya no huelen a basura abierta. Este patrón de descanso holandés, con horas ganadas al mar, se ha convertido en una oportunidad de escuchar los ronquidos del otro, de atisbar la humanidad asomando el hocico a la calle, de poder ser el de ayer, el de mañana, el de pasado o el de hace mucho tiempo.



Desde que no duermo mucho he aprendido a imaginarme.

2 comentarios:

de Avalon dijo...

Ay, qué bien parafrasea don Virto, pues ahí estamos, en el recomponerse, a ganarle horas al amr y al miedo, a ser uno mismo, simpre.

Besos, señor ;)

Argax dijo...

Pero qué parafraeo ;)