4 de marzo de 2014

diminutillos

70.

cómo no se va a poder
si me canso de ser y de inercia
si me canso de lo que quise
y de repente la necesidad
se asoma a estas fechas depresivas
y a este hombre vuelto apenas.

5 comentarios:

Amanecer Nocturno dijo...

La desgana todo lo invade. Y ni siquiera sirve huir o esconderse.

Un abrazo.

Melvin dijo...

Poder es una palabra... Que me asusta... Despierta bríos y ánimos descontrolados que nada tiene que ver con las habilidades... Claro que las inercias son tan peligrosas... Besotes, querido.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Amanecer Nocturno Es exactamente eso, ya que no podemos escondernos tendremos que afrontarlo no. Gracias por pasar y comentar.

Melvin, hablas de otra clave, conectar el poder con lo que se está preparado para hacer. Aquí hablo de poder cambiar hacia otro estado de las cosas más satisfactorio, más en sintonía con esa capacidad humana de ser feliz que en este día a día, en este roce con la realidad manchada, olvidamos. Se puede parar y repensar, ese poder siempre está presente y lo obviamos.

Duc de Charlus dijo...

Qué frase final mon cher!!! Por qué será que en nuestras horas bajas, es que somos más conscientes de nuestro ser interior? si cuando estamos exultantes, somos iguales de enteros? Rescatá esos momentos en que el alma se nos sale por la boca de alegría. Es difícil, sangra uno a veces, pero qué otra cosa nos queda que intentarlo?
Te quiero.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Porque cuando estamos en lo alto, en la cima, nuestro cerebro hambriento, nuestro cuerpo desacostumbrado, sólo quieren aprehender el momento, vivirlo, sin preocuparse de la taxonomía de lo que se siente o experimenta. Es naturaleza de los sentimientos. Pero a posteriori, como tu dices, se puede analizar cómo eramos cuando estábamos tocados por la felicidad, seguramente será un ejercicio útil, al menos complementario a tanto hozar en la ciénaga de nuestras miserias. Un beso fuerte Duc y es una agradable sorpresa verte por aquí.