6 de marzo de 2014

diminutillos

71.

Todo esto de los versos
empezó como un juego,
como un globo hinchado de vanidad,
como un hambre o una huida.
Pero ahora es algo serio
y a pesar de la sonrisa pública,
en privado no encuentro verdades
para seguir jugando como al principio.

7 comentarios:

Arwen dijo...

Eso suena a triste... Nooooooooooooo

Blackmount dijo...

bueno, si. las verdades escasean, pero mentiras si quedan bastantes. igual tambien se puede jugar con esas

Víctor L. Briones Antón dijo...

ArwenYo más que triste lo veo real e inevitable, pero sí, en un primer encuentro eso de saber que ya con según que cosas ya no se puede jugar es un palo.

Blackmount, Lo que pasa es que jugar con las mentiras es peligroso, tienden a crecer contra más se juegue con ellas. Pero con algo habrá que entretenerse y ya si somos capaces de despelotar mentiras y que se les vea la verdad de debajo de la ropa seremos la leche ;)

Uno dijo...

Menos mal que he llegado a tiempo. ¡Que no decaiga! Saca el champagne.

Un abrazo

Víctor L. Briones Antón dijo...

Uno, fuera de esos muebles bar todo el alcohol hombre ya... ;)

Melvin dijo...

Me parece una verdad incuestionable la honestidad que te desnuda... Motivo suficiente para dibujar, al menos, un nuevo verso... Besotes.

Víctor L. Briones Antón dijo...

No es más que un avance en la búsqueda, a medida que uno se acerca todo se complica. Cazar la verdad no es sencillo, puede que ni siquiera sea posible. Un abrazo Melvin.