14 de abril de 2014

diminutillos

84.

Tú, fuiste
tú con esa rotunda seguridad,
con tu indiscutible maestría;
tú, y yo abierto en canal
sangrando toda la fascinación
que entregué entonces
y ya nunca he vuelto a lucir.

Tú, que amándome mal,
como se ama a una cosa muerta,
me enseñaste a amar
y me diste este amor diminuto
capaz de poseer otros cuerpos.

Este amor torcido que duele.