1 de abril de 2014

Ecuación


(a)
Menos mal
que el mal menor
es menos malo
que morir siendo nadie.
 
(b)
Conforme a lo acordado
agache usted la cerviz
y observe el bien común,
ese raro animal, enjaulado.
 
Note la agonía pecho adentro,
las palabras que nunca serán,
los disparos al aire viciado.
Observe, acate, llore y rabie...
 
Su mundo en mis manos,
su vida en mis labios,
su realidad hecha trizas,
su cuerpo por fin descansando.
 
(a)+(b)=
Un hombre cualquiera
asomado a una ventana estándar
ve una calle ordinaria repleta de desalmados.
Antes de bajar deja su esencia y sus armas
en un cajón y coge su miedo.
No quiere ser descubierto
y que alguien le note la pasión
en el gesto o rebosando de los bolsillos.
Disimula y aprieta el paso,
estruja la prisa y estrangula su suerte
mientras camina desde su asolado rincón
hasta la tienda de desempeño. 

3 comentarios:

maliae dijo...

Estás que te rompes... :)

Blackmount dijo...

tal como estan las cosas, dejarse olvidado el miedo antes de salir a la calle seria muy contraproducente. por eso es que ya no salgo, que se me rompio el miedo de tanto usarlo

Víctor L. Briones Antón dijo...

maliae, o ya estoy roto... qué no que ya dejo la pose de sufridor desde casa del un, dos, tres...

Blackmount, yo me tengo que obligar a salir tío, a darle uso a la caña de pescar positividades, pero te confieso que me suelo alegrar el día que llueve...