15 de mayo de 2014

Diccionario del Diablo

Esta tarde he estado repasando contenidos del blog y me he topado con mi serie de relatos muy cortos reunidos bajo el título de Diccionario del Diablo que creo merecen ser recuperados. Además mi intención es seguir escribiendo más textos para esta serie.

Originariamente se publicaban en mi anterior espacio, Papiroflexia Inversa, pero una vez cerrado este voy, poco a poco, extrayendo de allí algunas cosas.

Los textos de Diccionario del Diablo van siempre encabezados con una definición sacada del libro del que he copiado descaradamente el título, obra del genial Ambrose “Bitter” Bierce, que me presta su cinismo para inspirarme. Qué les guste! 

Sin más preámbulos os dejo con el que es mi favorito de la serie. 


HOMICIDIO, s. Asesinato de un ser humano, cometido por otro ser humano. Hay cuatro clases de homicidio: el alevoso, el excusable, el justificable, y el que merece elogios; pero para las víctimas no tiene mayor importancia ser objeto de uno o de otro; la distinción existe solamente en beneficio de los abogados.

Alevosía.

Pueblo que se cree ubicado en algún lugar de la vega del Guadalquivir. Cuna de los más sibilinos asesinos. Suelen firmar sus obras al estilo psicópata (en el pueblo sólo hay un cine donde se proyecta en sesión continua el Silencio de los Corderos) con una aceituna gordales encajada en el ombligo de la víctima. Los profesionales educados allí están muy demandados en casos de divorcio, ajustes de cuentas y limpieza manual de cuberterías de plata.

Excusas.

Perdone caballero pero he venido a matarle. Quién lo manda. Lo siento no puedo decirlo. Bueno, en ese caso proceda, esto duele verdad? Lo siento pero sí, en el albarán lo pone bien claro: infligir dolor extremo a la víctima. Bueno, hombre bueno, pues nada usted está haciendo su trabajo. Gracias por entenderlo, perdone pero debo empezar arrancándole los dientes. Me permitirá entonces que al menos cene antes verdad. Lo siento, las órdenes son claras, debo hacerlo sufrir mucho en poco tiempo, además tengo apuntado en el estudio previo que su mujer suele llegar de sus clases de PP a las nueve y mire que hora es. Clases de PP, eso que es? Caballero acaso no sabe que su esposa practica tres veces por semana padelpilates. Ni idea yo sólo creía que iba por ahí a tomarse algo con sus amigas. Pues no, pero debo pedirle que se calle por ahora, se nos hace tarde. Se le hará tarde a usted, ni que cobrara por horas, tenga en cuenta que esta conversación es mi última conversación así que es normal que la alargue todo lo que pueda. Comprendo, por favor el armario. El armario? Sí, necesito ropa blanca para que el efecto sea más dramático, también lo pone en el albarán. Bueno, si lo dice el albarán, suba usted las escaleras y la primera puerta a la izquierda es el vestidor. Gracias, no se vaya. Por quién me toma, jamás me gustó eludir nada, pero intente coger algo favorecedor, es que he engordado algo últimamente, sabe. Como usted prefiera. Gracias hombre es usted un gran profesional. Lo intento. Disculpe un momento entonces, la primera a la izquierda me dijo verdad. Eso es. Estoy con usted en un minuto. Aquí le espero, por cierto, dígale a mi mujer que al menos la próxima vez a la hora de poner el concepto de la transferencia no ser tan explícita. Como dice, no le escucho desde aquí arriba, espere que ya bajo, qué le parece este pantalón de lino y esta camisa de mangas cortas. Hombre si me baja usted el panamá de mi padre pues quedaría todo como mejor; le comentaba que le diga a mi mujer que sea más cuidadosa, que esta mañana ha llegado el extracto de operaciones y daba mucho el cante que el asunto de la transferencia con sus honorarios fuera: adelanto por matar al huevazos de mi marido. Conste que yo lo digo por ella. Un poco burra si que es su señora la verdad. Bueno, voy a por el sombrero y empezamos. Como no, no quiero robarle más tiempo.


Justificación.

Yo no he sido. Pero si tiene la cabeza en la mano, cómo que usted no ha sido. Yo no he sido. Señora ha sido vista por tres testigos, vamos con decirle que la cosa ha sido tan evidente que ha sido su pastor afgano el que ha dejado atrás sus remilgos y ha venido él mismo a comisaría para denunciarla. Yo no he sido. Y dale, muy bien, usted no ha sido, entonces me quiere decir que diablos ha pasado aquí para que haya un cuerpo descabezado con los pantalones por el tobillo en el cuarto de baño y que la cabeza que falta esté en estos momentos en su regazo; por favor deje de acariciarle el pelo. Es que era tan guapo, pero yo no he sido. Muy bien, lo que usted diga, anda tire para comisaría y en el camino reflexiona. Yo no he sido, pero quería hacerle una pregunta señor agente. Dispare, aunque cualquiera se atreve a decirle semejante cosa señora con la que ha organizado, bueno dígame. Cómo se pone usted cuando va a hacer de vientre en la comisaría y se encuentra caminillo en el váter. Pues digamos que me entran ganas de matar al cerdo que no ha usado la escobilla. Ahí quería yo llegar señor agente, es que lo de este hombre eran autovías.

Elogio.

De dónde es usted.
De Alevosía.
Se nota, se nota. Un trabajo impecable. Ya lo dice el refrán si quieres Jamones a Jabugo y a Alevosía si buscas el mejor verdugo.
Hombre gracias.
No hombre, gracias a usted, un servicio excelente.
Pues se trata de mi primera vez.
Quién lo diría, parece el trabajo de un maestro.
Calle que me ruborizo.
Está libre la semana que viene?
Sí, supongo que sí.
Pásese por aquí el miércoles, un momento, no, el jueves, mire esta es la persona a la que tiene que liquidar.
Pero si es usted.
Sí, es que me conozco y esto de contratar sicarios seguro que me da un remordimiento horrible. Por cierto donde compra esas aceitunas, están deliciosas.
Las traigo del pueblo. Le dejo un bote. Bueno hasta el jueves.
Vaya usted con Dios. 
 

Recordad que el resto de relatos pertenecientes a esta serie los podéis encontrar pinchando el link bajo la imagen. 

http://escapolamaga.blogspot.com.es/search/label/Diccionario del diablo

2 comentarios:

SRO dijo...

aja es un estigma que tenemos que resolver: no dejarnos matar de ningún modo por muy educado que nos parezca nuestro asesino. Y qué sutil al deslizar las siglas del PP en el relato
Con el segundo me he tronchado de risa literalmente
Qué sea un galgo (afgano) quien nos de lecciones de moral en este país!
lástima no existir una "La Codorniz"
para publicar esto

Víctor L. Briones Antón dijo...

Como siempre, eres muy bueno con tus comentarios hacia mis letras. Así que gracias y a dejarnos matar!