3 de mayo de 2014

diminutillos

92.

cuando todas esas bocas con sus dientes
y sus demandas y su hambre
cuando a todas esas bocas con sus gritos
y su versión de lo que tiene que ser
cuando dejarte devorar es la consecuencia
entonces la huida está justificada

2 comentarios:

SRO dijo...

me da un poco de yuyu pero
una de esas bocas podría ser la mía

ahora recuerdo que mis hijos, a su manera, claro, jeje, me lo han
mencionado muchas veces en los últimos tiempos...

En fin! sólo quiero saludarte
me he pasado por el blog
y me he enterado de que has dejado la papiroflexia
espero no venga un "definitivamente" después de dejado
pero si es así
que así sea

voy a ver si reúno arrestos, voluntad y tiempo
para ir recuperando y ocupándome de
ciertos asuntos literarios
que no veas qué racha!

Víctor L. Briones Antón dijo...

Pues claro, pero también la mía y la de la Pepi la de la tienda de ultramarinos, que es que a veces no nos damos cuenta hasta que punto no son nuestros pies los que se mueven, de verdad que no nos damos cuenta y nos conformamos con pequeños alivios que no son tales y... en fin, que no voy a quejarme también en el comentario que ya lo he hecho en los versos.

Pues chico, no sabes lo que me alegra verte por aquí. Yo he estado también pasando mi particular travesía del desierto y en ella seguimos para algunas cosas. Así que nos deseo que pase la rachita del diablo vestido con tanga y podamos dedicarnos a ordenar los asuntos del vivir y no de tanta tarea pendiente.

Lo de Papiroflexia creo que sí, que será definitivo, porque lo que sí era creación y no era diario personal me lo he traído aquí, aunque la verdad es que de prosa ando corto en los últimos tiempos.
En fin, que estamos depurando. Y nada, nos seguimos leyendo por aquí, yo te tengo enlazado a este blog también así que...

Un beso fuerte y me ha encantado saber de ti.