12 de mayo de 2014

diminutillos

94.

Tarde o temprano
se nos desborda la crueldad.

Ahí llegamos puntuales:
un público entregado
cuando sufre otro cerdo.

2 comentarios:

SRO dijo...

se me ocurre fortalecer esos diques de contención
más sacos de arena! más sacos de arena!
pero quizás estoy siendo
demasiado optimista
con la que está cayendo

Víctor L. Briones Antón dijo...

Es que es curioso como llega un punto en que la gente no piensa en lo que hace a los demás. Qué un médico se insensibilice para poder desarrollar su labor me parece hasta cierto punto normal, que lo haga un cualquiera, nos indica el nivel de sufrimiento que estamos padeciendo...

Y yo es que creo que no nacemos para sufrir, por mucho que nos lo quieran vender con lazo.