6 de julio de 2014

Uno menos en la pila de libros pendientes

En algún lugar debe de haber algo mejor

Rubén Guallar

Ediciones Oblicuas, 125 p.



Una progresión y un viaje. Existe el movimiento sin levantar los pies de la cruz que el destino nos ha pintado debajo? Sí, existe. Movimiento sin avance ni retroceso. Viaje en todas las direcciones de una mente, de una vida no común.



Esta es una novela despedazada. Narra a pedazos que se van buscando, como esa deriva de los islotes de espuma que se forman en la lámina de agua cuando nos damos un baño. Trozos que se encuentran y se conectan para mostrarnos la totalidad de un personaje protagonista a punto siempre de la rendición, hastiado. Un personaje principal rodeado de unos vecinos secundarios que también están hechos añicos como él mismo.



Porciones de narración, porque ese es el aspecto visual de las páginas. Islas de frases, diminutos trozos de discurso a los que agarrarse. Símil de una mente enferma y disociada.



Una novela que se empeña en contarnos algo tan insignificante como una vida, que incide en la fragilidad y en la locura, pero que sin embargo carece de ambientación opresiva. No se recrea el autor en las manidas comparaciones para ilustrar el padecimiento, no hay podredumbre con gusanos, no hay violencia desatada aunque sí su amenaza; hay una vida que se hace añicos, una mente que se pierde lejos de la "normalidad".



Lectura rápida, buenas maneras, algún que otro buen tornillo narrativo (esas imágenes que se enroscan para clavarse más y más en tu memoria) y una pregunta en el aíre:



Tendrá Ricky Martin pelos en el pecho?



"Sólo quiero ser normal, volver al statu quo, ese que apenas recuerdo, pero que seguramente existió en un momento muy lejano ya, sin duda, pero que debió de fundamentar mi monotonía en alguna etapa de mi vida. La cotidianidad de una persona que no oye mensajes ocultos, que no recibe revelaciones constantes que no es feliz ni infeliz, que sólo vive, y no lo hace como una especie de visionario místico"



Nunca haremos el viaje que nos salve.

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