31 de diciembre de 2015

Por pedir que no quede...

pide justicia y sentido
común o extraño
pide respeto e imaginación
resistencia y hogar

pide ojos abiertos
y horizonte

pide conciencia

no pidas amor
vaciado
amor como excusa
o como baluarte

amor como inicio de nada

pide que el amor se parezca al amor

pide parecerte a todo lo que amas

30 de diciembre de 2015

diminutillos

178.

Zambullirse en el esfuerzo
cuando el esfuerzo crea el mundo,
cuando el mundo quiere mejorar
y pide al ahogado combatir el bullicio
de las almas ignorantes,
morir para desmentir el guirigay
que disimula la entrega.

26 de diciembre de 2015

diminutillos


177.

Solo cesa el hambre
si la curiosidad se alimenta.

Igual que cambia el hombre
su cuerpo por otro cuerpo

más liviano y certero
para buscar lo que desconoce.

19 de diciembre de 2015

diminutillos

176. 


En el extremo, en el vértice, en el confín;
en nuestro cuerpo exacto
asoman posibilidades incautas
capaces de disfrutar de lo inseguro.

16 de diciembre de 2015

diminutillos

175. 

Las figuras imprescindibles,
las que sustancian el mundo
no son potentados ni premiados
no son famosos ni santos
ni siquiera son amas de casa.
Son los mecánicos,
los que saben de tuercas y engranajes
pero no idolatran a la máquina.

9 de diciembre de 2015

diminutillos


174.

No es habitable un mundo
si despertar es tarea y no inercia;
un mundo donde lo esencial
requiere nociones de protocolo.

5 de diciembre de 2015

diminutillos


173.

Entre la pared preocupada y la espada curiosa
un hombre se afana en recontar sus renuncias.

2 de diciembre de 2015

Mientras...


…dejo pasar la mañana en un banco del Parque de María Luisa 


Comienzan a sonar ritmos hip hop, una música que no entiendo, pero que capta mi atención. El poder de la rima actúa rápido y me hace buscar su origen para saber quién quiere reconquistarme con duras y cabreadas consonancias. Unos chicos, adolescentes con sus scooters aparcados un par de bancos más allá, suben el volumen. Contemplo su belleza, envidio su despreocupación, admiro su energía. ¡Cómo la derrochan sin contenerse porque les sobra!

He de aprovechar los momentos iniciales de este inesperado «escaparate». Me conozco y sé que no aguantaré mucho tiempo la presencia bastarda de la poesía en su música, pronto empezará a transformarse en ruido y se romperá el encantamiento, el momento perfecto pasará cuando sus conversaciones se transformen en rituales de dominación con temática futbolística. Pero me permito disfrutar unos segundos más.

Ellos tienen tiempo de ser lo que quieran. Mi tiempo, pienso, ya solo puede ser empleado para apuntalar las rarezas de mi imperfecta forma de ser y, con suerte, para tomar un par de decisiones trascendentales más antes de rendirme a mis elecciones y disponerme a sacarles todo el jugo que pueda.

28 de noviembre de 2015

diminutillo


172.

La tierra agostada al pie
del verde desvaído del eucalipto,
recuerdo de la aridez justa,
advertencia
de la sequía nuestra de cada día.