14 de enero de 2015

diminutillos

122.

Padre se pudre.
Madre macera.
Errados hermanos
como historias viejas.

Solo la soledad abriga.
Solo la soledad solea.

Sentada en cuneta fértil,
con navaja afilada y honda
su pulso cálido me crea.


5 comentarios:

Natalia Huertas dijo...

Creo que este es el mejor piropo que puede recibir un poeta: tus breves versos me han trasladado a los poemas de Lorca.

Un saludo :)

Blackmount dijo...

Der Fels wird morsch,
Dem ich entspringe
Und meine Gotteslieder singe...
Jäh stürz ich vom Weg
Und riesele ganz in mir
Fernab, allein über Klagegestein
Dem Meer zu

Víctor L. Briones Antón dijo...

Natalia, es buen piropo sí, me legro de traerte a la mente semejantes evocaciones. Nos leemos.

Blackmount sin ánimo de quedar como el cateto que soy pero... qué le pasa a tu teclado? Una traducción quiero o una referencia al autor; algo, algo, dame algo con que saciar esta sed de verso (todo esto dicho con la camisa rasgada en ademán dramático —un pezón asoma— y los pelos como si me hubiera peinado con batidora).
Uy, ahora que lo pienso tu aporte era quizás, bueno, seguro, más serio que esta sarta de paridas. Sea como sea, me reitero, dime de quién, traduce, explícame por favor esos versos.

Blackmount dijo...

la roca de la que provengo / y sobre la que canto mis canciones de dios/ se pudre/ así caigo del camino y me cuelo dentro de mí/ muy lejos. Sola. Entre piedras de lamentos hacia el mar. es uno de mis poemas favoritos, es de Else Lasker-Schüller. lo puse porque tu precioso poema me recordó vagamente de este.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Gracias por la traducción Blackmount, lo intenté yo con traductores pero el resultado era desastroso. Así me puedo hacer una idea mejor.
Son dos soledades las que hablan, sí. Más no puedo decir. Gracias por tus comentarios tío!

Un abrazo