31 de enero de 2015

diminutillos

125.

De alguna manera ignota
esto va a terminar,
seré otro más cercano
al siguiente final.

8 comentarios:

Melvin dijo...

Siempre sucede...somos una sucesión de finales sin remedio... Quoi faire???? Besotes

Hiponoe dijo...

los malditos finales.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Melvin, Yo ya lo tengo asumido. A veces esta forma de vivir por repetición cansa, pero el perfeccionamiento de nuestra forma de habitar la vida cada vez que llegamos a uno de esos finales yo creo que compensa.

Hiponoe, lo digo arriba, a Melvin. Un final puede ser inoportuno, pero siempre trae la necesidad de recapitular y te obliga a aprehenderte.

Abrazos y tal y cual...

deWitt dijo...

Creo que voy a ordenar que a mi muerte coloquen un bonito "The End" en mi lápida, de esos de película de los 40, en blanco y negro, del tipo de los que ya no se ven en las pantallas de cine...

Víctor L. Briones Antón dijo...

deWitt como estarás muerto no te darás cuenta de si la gente entiende el mensaje. Pero tú ponlo no vaya a ser que te exhumen para pedirte algo. ;) Gracias por pasar

Moisés dijo...

Finales y comienzos. Algunos son dramáticos, otros fríos, otros indiferentes o los mejores traen alivio. ¿Por qué no cambiar? ¿Dejar el final atrás y seguir mirando adelante? El último final es el que no perdona.

Un abrazo.

Blackmount dijo...

-Empieza por el principio - dijo el Rey con gravedad - y sigue hasta llegar al final; allí te paras.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Moisés, No, ese no perdona. La cosa es que hay que saber gestionar los puntos y aparte. El final se gestiona solo y la mayoría de las veces apenas podemos aplazarlo un poco. Ni eso quizás.

Blackmount, muy sabio ese rey. De una lógica aplastante