14 de febrero de 2015

diminutillos

Dos poemas cortos sobre puñetas puñeteras...

127.

Dientes sin dentellada,
piernas sin patada,
puños sin puñetazo
para jugar a las tabas.


Mándame por favor
a hacer primorosas puñetas.
Te las traeré fritas y escurridas ,
con guarnición desangelada
de cojoneras moscas.

Mándame por favor bien lejos,
y que la distancia piadosa
mezcle los cuervos con los colibríes,
los cadáveres con los atletas
y todo ese montón de mierda
pueda ser tomada sin asalto
como una conversación edificante.

2 comentarios:

Moisés dijo...

Jejeje estamos un poco anestesiados y a veces necesitamos que nos manden a hacer puñetas bien lejos. Al menos es algo real. No quiero que me respeten como si fuera un talla religiosa.

Un abrazo.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Moisés, además, creo que hay de desconfiar del que te alaba de forma gratuíta. Esa complacencia mata. Así que te digo: vete a hacer puñetas! Un abrazo.