15 de abril de 2015

diminutillos

135.

No quiero ser feliz
me conformo
con no andar muerto
hacia la forma

me conformo
con seguir observando
y dejar estar la esencia
que para nada me necesita

8 comentarios:

Moisés dijo...

Ah, el tan denostado conformismo que, en muchas ocasiones, tiene efectos saludables para nuestra mente. La ambición desmedida por querer abarcar demasiado conduce a una infelicidad eternamente frustrante.

Un abrazo.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Moisés yo soy de la opinión de que la tarea que nos es más útil es la de saber en qué emplear nuestras energías. Esa frustración de la que hablas viene por querer abarcar demasiado sí, pero también porque los objetivos no son realmente elegidos, no son propios ni obedecen más que a ambiciones superficiales de pertenencia y éxito social: humo, mucho humo. Un abrazo y gracias por pasar.

Jen dijo...

Fíjate que yo creo que te vas a tener que aguantar y ser feliz. Y no es un chiste malo. Es un presentimiento. Si solamente te hacen falta unas naranjas de Sevilla. Bienaventurado totalmente. Mua!

Víctor L. Briones Antón dijo...

Jen, pues a por esas naranjas; ya manufacturadas, eso sí, y convertidas en mermelada que del árbol están muy amargas. Un beso

Irene, dijo...

Se puede decir mucho con muy poco y ésta es la prueba.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Eso que comentas,Irene, me parece una de las cosas más importantes que se le pueden decir a un juntaversos, así que ya hoy me doy por satisfecho. Gracias.

de Avalon dijo...

observar, seguir, buscar... siempre en el verbo, nunca conformarse con lo aceptado por tantos...

ay, estos diminutillos, cómo me gustan!!!

Víctor L. Briones Antón dijo...

Nunca, de Avalon, nunca. Porque no creo que alguien pueda terminar de encontrarse del todo, porque detenerse es aceptar que el mundo es algo estático y que no tiene nada que ofrecernos. La inercia está llena de cadáveres.

Yo encantado de que te gusten los diminutillos...