25 de abril de 2015

Uno menos en la pila de libros pendientes

Nocturnos 
John Connolly
Tusquets, Colección Andanzas, 362p.

¿Un libro de relatos? ¿Hoy? Pero eso ya no se lleva primo. ¡Ah, qué encima son de terror! Pues se los va a leer... Todo el mundo, al menos deberían.

Vamos a poner en primer lugar lo malo o, en el caso de este libro, lo menos bueno: hay altibajos. No todos los relatos son el definitivo cuento de terror. Me ha parecido que la cosa empieza muy fuerte y se desinfla un tanto hacia la mitad. Bien por la ambientación, por la habilidad del autor o por el tema (para todos los gustos los hay: brujas, hombres lobo, vampiros, cosas de dudosa procedencia, payasos, de todo, de verdad, viene completita la recopilación); los he querido apurar todos y el conjunto es sólido y contundente.

Tengo que confesar que pierdo pie con este autor, que soy habitual seguidor de su serie policíaca protagonizada por Charlie Parker. También que mis principios lectores fueron con los relatos de terror clásico, ese siglo XIX que terminaba y que nos trajo una nueva forma de narrar y nuevas formas de profundizar en nuestros miedos. Pues resulta que en este libro se da una conjunción entre dos de mis gustos y se da bien. Porque, ¡ay del que se acerque a autores como Bierce sin el debido respeto! Connolly sale airoso en esta aproximación y, además, aporta modernidad y su habilidad para hacer una revisión que refresca la ambientación y la temática de esos relatos clásicos. No se pierdan el guiño descarado y simpático que hace el autor a los amantes del género en el relato titulado El ritual de los huesos.

Tenemos temas de todo corte, desde el horror cósmico lovecraftiano hasta la crítica sardónica extraída del mismo tuétano de Ambrose Bierce; pasando por King, Stevenson, Barker y casi todo lo que se nos ocurra. La habilidad del autor para cambiar de tema y registro es pasmosa y admirable.

Mis dos relatos favoritos de la antología son: Las brujas de Underbury. Una aportación a ese género de detectives de lo sobrenatural que a mí me recordó al mejor Blackwood y su John Silence. Y El ciclo, en el que parece que el narrador se va a meter en un berenjenal machista por torpe y por tópico pero, de repente, nos deja con el belfo colgando y nos hace meternos en la piel de la protagonista para justificar hasta el último segundo de lo que le pasa.

Entretenimiento con enjundia este Nocturnos. Hacía tiempo que no tomaba un cocido que se pareciera tanto al que hacía mi madre, no sé si me explico.

4 comentarios:

un-angel dijo...

A mi, ya lo sabes tú, el Connolly me apasiona y cada vez que me entero que publica un nuevo libro me da una emoción tremenda.
Y por pensarme que lo tenía todo leído, ahora me dan muchísimas dudas sobre si este de "Nocturnos" lo he leído o no porque leyendo tu crítica pues no me suena de nada, y me he emocionado pensando que tengo algo suyo pendiente...
Lo del cocido es genial, jajaja.
Un abrazo, aprovechando la ocasión ;-)

Víctor L. Briones Antón dijo...

un-angel, pues chico, ya tardas. Como digo este libro no tiene nada que ver con la saga de Charlie Parker de la que ya sabes que me hice grupi por una recomendación tuya, todo vuelve, ya sabes!

Birdy Edwards dijo...

Y en breve un nuevo Parker, "El invierno del lobo". A ver si alguien se anima con sus dos novelitas aunque sea en ebook.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Birdy Edwards, yo voy a comenzara leer Voces que susurran y reconozco que una de mis "preocupaciones" es alcanzar el ritmo de publicación y tener que esperar más de lo que desearía para comenzar la siguiente entrega. En fin, pamplinas de lector empedernido.

Las novelas a las que te refieres ¿son Malvados y El libro de las cosas perdidas, verdad? Es mi intención leerlas, mira, así cuando llegue a ese punto de tener que esperar la siguiente entrega de la saga de Parker, puedo leer estas dos obras.

Un saludo y encantado de contar con tus comentarios por aquí.