9 de mayo de 2015

diminutillos

139.

Quiero estar solo que no único
Quiero estar aislado que no asolado
Quiero poder mirarme a la soledad
y reconocer a alguien que fue alguien

Quiero haber estado
habitado
por una diminuta posibilidad de luz

7 comentarios:

Sro dijo...

entonces puedo sacar la conclusión de que en el espejo de la soledad sólo se reconoce quien fue alguien…
Hum! me gusta

Moisés dijo...

Ay, necesitamos la luz y a veces en la soledad sombría en que nos movemos esa luz no es más que un recuerdo, a veces, demasiado leve para poder creerlo.

Un abrazo.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Sro, tú saca las consecuencias que más te convengan, para eso el poema es tuyo. ;)

Moisés, luz, claridad, valor para ser nosotros mismos y no nuestro rol. Es complicado en el mundo que vivimos pero, para mí, lo único que merece la pena y donde intento poner toda mi energía y atención. Encender la luz, qué sencillo suena verdad!

Jen dijo...

Yo que soy una simplista digo que codician la soledad los que pueden renunciar a ella fácilmente. Pero luego está el dicho popular "mejor solo que mal acompañado". Y la concepción antropocéntrica de que todos somos seres únicos, e irreptibles, y bla bla bla... Una confusión constante.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Jen, puede que no sea sencillo, puede que cada uno tenga su relación partcularísima con la soledad (sí te digo que soy firme partidario de que un ratito a solas es más que necesario). Yo me quedo con esa luz, que también es personal, y que habla sobre todo de no traicionarse, que es algo que me parece muy complicado en el mundo de apariencias y obligaciones de "buen ciudadano" en el que vivimos. Qué la soledad te acompeñe querida!

un-angel dijo...

Tiene mucha razón la amiga que decía que quienes defienden la soledad casi siempre son aquellos para los que no es una compañía obligatoria y pueden eludirla cuando lo sienten necesario.
Yo estoy muy enamorado de mi soledad y me gusta estar con ella mucho más que a ratitos.
Me da tristeza lo de haber sido habitado por una posibilidad de luz, espero que haya también posibilidades de luz futuras, ¿no?...
Ha sido muy bonito.
Un abrazo, guapo.

Víctor L. Briones Antón dijo...

un-angel, Sí, la soledad de la que no hay que huir es la soledad fértil, esa a la que podemos retirarnos para dar rienda suelta a nuestra individualidad real, no a esa serie de pequeños actos vanidosos que se suele interpretar como tal.

Se le tiene mucho miedo a la soledad, pero no es lo mismo esta de la que hablamos que la carestía de recursos, esa otra soledad nos da miedo porque va asociada a ideas negativas: carencias, pobreza, depresión, angustia. Nos confunden diciendo que lo malo es la soledad, cuando lo perjudicial es todo eso que se le atribuye de manera tendenciosa.

Hay un tabú que nos dice que tenemos que relacionarnos, que tenemos que buscar la compañía de otros y así es, pero soy muy partidario de eso que dicen de mejor solo que mal acompañado.

En soledad se gestan las creaciones que cambiarán la vida propia y puede que las relaciones que estableces con los demás.

Lo de la luz, es más echar una mirada atrás desde el momento en el que ya me quede poco para irme. Entonces quiero hacer retrospectiva y notar que esa luz, más o menos fuerte, me ha acompañado durante todo el trayecto. Quiero, ahora, estar aportando combustible para la esa luz...

Un beso.