15 de agosto de 2015

diminutillos


156.

A veces me desoriento,
niño sin mano
en grandes almacenes.

A veces,
sin moverme del sitio
porque me abandonas.

Me desoriento
y regreso a este cuerpo
incapaz de otros cuerpos.

A veces desorientado,
me encuentro.

2 comentarios:

Moisés dijo...

Me ha gustado mucho este poema, esa forma de encontrarse que sólo puede provenir de la desorientación, como la de un niño perdido. Bravo.

Un abrazo.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Moisés me alegro de que te haya gustado. Pienso que a veces no sabemos distinguir bien la rutina de la seguridad y eso nos lleva a perdernos más que si nos arrojaran en medio de un paraje desconocido. Por eso, prefiero desorientarme de vez en cuando, topar con algunas dudas y resolverlas.