1 de diciembre de 2015

Resumen y fallo del Premio Guillermo de Baskerville 2015

Hace un tiempo me dije, vamos a ver, ahora que tienes una apariencia respetable, ahora que la lozanía y la inocencia han abandonado tu cuerpo y tu mente, ahora que has tenido que cambiar de gafas porque la vista cansada ya no te permite enfocar bien las letras, ahora va siendo hora de dar un paso adelante en lo que se refiere a tus pasiones.

No, no me metí en el equipo alevín del Betis a los treintaydemasiados para cumplir mi sueño de ser un central leñero. No, no me apunté a clases de cocina, de enseñarme el arte de los fogones eléctricos ya se encargó mi señora madre y me salen los huevos fritos que parecen de plástico de simétricos y bien formados que los saco de la sartén. Tampoco di la vuelta al mundo en hidropedal con mueble bar, ni me fui de viaje espiritual a India para aparearme con la reina de las monas y fundar un imperio de monetes. Nada de eso, lo que hice fue dar el paso que todo lector con el ego subido da hoy e día: me hice reseñista.

Leer llevo leyendo desde que era un mico y, oye, algo se aprende. Uno va desarrollando su capacidad de análisis, va conociendo gente, va a presentaciones con su fular del mercadillo y una cosa lleva a la otra.

Hace unos meses contactó conmigo Javier Miró, el alma (no sé si en pena) de la web Libros Prohibidos. Su filosofía y enfoque me seducían. Literatura alternativa, libros olvidados, editoriales pequeñas, menudeo literario, ¡Qué me gusta una marginalidad! Pues bien, Javier me propuso formar parte del jurado del premio Guillermo de Baskerville de este año al mejor libro independiente. Tras las típicas pegas de estrellita que no sabe que es linterna a la que le quedan pocas pilas le dije que sí y me lancé a la lectura de las cuatro obras finalistas:

Coburn. El lejano oeste, mezclado con lo peorcito de los bajos fondos y con una película de los Cohen. Todo muy sucio y con más balas que en las fantasías eróticas de Pedro Morenés.

El último libro de Emma Olsen. Hay que tener fe para no largarse de Faith con el cordón umbilical aún colgando. La historia de una escritora que salda cuentas pendientes con su pasado, en un pueblo donde no se puede ser nada más que carne de cañón.

El mar llegaba hasta aquí. Donde descubrí que los atunes ya no se pescan en Barbate sino en plena diagonal barcelonesa. Novela de amores difíciles en tiempos extraños. Con viaje evocador a Japón incluido.

El salto de Trafalgar. O cómo, si no me gusta la mía, me invento una vida eligiendo entre las opciones disponibles en el catálogo primavera-verano del multiverso. Saltos en el tiempo y el socorrido “y si” llevado al extremo con golpes de cinismo y humor desternillante.

Todas con algo que ofrecer, todas lecturas con sus puntos fuertes y débiles, pero a las que quiero atribuir el mérito que se merecen por haber llegado a la final de este premio pensado para dar voz a todos esos escritores y editoriales que no tienen padrino o tienen uno que anda escaso de fondos.

A lo que iba, hoy se ha conocido el fallo del jurado compuesto por los siguientes sitios web, que digo yo tendrán una persona de carne y neura detrás, además de este rincón sin barrer en el que estáis leyendo:


Todos hemos leído y reseñado las obras finalistas, les hemos puesto nota y después de contar con los deditos y dividir por seis ha resultado ganadora del premio Berta Dávila con su obra El último libro de Emma Olsen, publicado por Mar Maior. Podéis leer el resumen del proceso en la web de Libros Prohibidos.

Una vez comunicada la buena nueva me marcho, satisfecho por el trabajo realizado, por la gente que he conocido y por haber contribuido desde el salón de mi casa, aunque sea un poquito, a poner en su sitio los esfuerzos de cuatro creadores independientes.

La literatura está ahí fuera, pero hay que querer toparse con ella.


4 comentarios:

Javier dijo...

Inmejorable resumen, Víctor. Muchas gracias por todo. Ha estado divertido, después de todo.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Gracias a ti Javier. Divertido y enriquecedor, sí.

un-angel dijo...

¡Pero que buen ojo tienes, guapetón!
No he podido leer la novela ( bueno, en realidad ninguna de ellas ) pero tras leer todas tus reseñas esta fue la que me generó más interés, también me pareció sentir que era tu favorita y ¡mira!, al fin el veredicto final ha coincidido contigo.
Pero mientras me hago mi propia opinión de la ganadora ( que por cierto no sé si hay alguna manera de poder comprar el libro en algún sitio ) y yendo por delante mis felicitaciones a la autora, ¡te voy a felicitar a ti1 porque tus críticas-reseñas-o como lo quieras llamar siempre me han transmitido un gran respeto por el autor y sobre todo mucho amor por esos ejercicios complementarios que son el leer y el escribir. Que se te nota la pasión que sientes por todo esto y es muy bonito, hombre.
Un abrazo grandote y feliz entrada de Diciembre

Víctor L. Briones Antón dijo...

un-angelSí, Emma Olsen me tenía en el bote y así quería que se viera en la reseña. Me alegro, por lo que puedo deducir de tus palabras, de haberme acercado al objetivo.

Respecto a poder comprarlo pues en la página web de la editorial, Mar Maior, podrás encontrar información al respecto. Te recomiendo su lectura de todas, todas.

Y gracias por tus palabras. No sé muy bien cómo definir mis textos, que son reseñas es evidente, pero intento ir un poquito más allá, darles algo de profundidad, hablar de estilo, léxico y otros menesteres; sería una reseña "acriticada" por ponerle una etiquetita mona.

Y sí, intento que la pasión se abra camino. Si no, para qué ponerse manos a las teclas...

Un abrazo y me alegro de que mis reseñas hayan cumplido su función, transmitir mi opinión e incitar a la lectura.

Un beso fuerte.