30 de enero de 2016

diminutillos


183.

Nunca he sido infeliz,
como mucho descontento.
Decoro y recargo la tristeza,
se me acumulan sulfatos,
medallas y apariencias.

Nunca he sido infeliz,
Solo despistado, compacto,
desatento.

2 comentarios:

Moisés dijo...

La infelicidad (como la tristeza) tiene cierta aura de interés, pero estoy seguro que nadie que sea infeliz o verdaderamente triste lo desea para su prójimo (salvo que sea sádico, que de todo hay en este mundo).

Un abrazo.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Moisés, la infelicidad y la tristeza, cuando pasan a mayores, son algo muy serio, matan. Por eso este poema, porque hay veces que nos empeñamos en no ver la medida justa de nuestros sentimientos. Un abrazo fuerte