2 de mayo de 2016

Llamar

Nos diluimos
por miedo al silencio,
ese pozo seco con sed de voz

Nos descartamos
de valores para armarnos
contra el otro, culpable de mis defectos

Llamamos hábito a la barbarie
Llamamos educación a la esclavitud
Llamamos humano a quemarropa a cualquiera
con alma de sátrapa y apariencia impecable
Llamamos al fuego oportunidad
Llamamos inevitable al nudo agrio que punza el alma

Nos diluimos
Nos descartamos
Nos llamamos en la hoguera
Resistimos el hedor de nuestra vida en ruinas,
pero nunca, jamás, no se te ocurra, porque duele, lacera y exige demasiado
el silencio de fondo