19 de mayo de 2016

Uno menos en la pila...

Los independientes. Agradecimientos y declaración de intenciones


No llevo ni un año colaborando con la web Libros Prohibidos, pero ya noto los efectos. Noto como mi querencia por la literatura independiente* ha aumentado —también mis conocimientos, pero no he venido aquí a hablar de lo listo que soy—. Desde que escribo reseñas en ese espacio un presentimiento se ha transformado en certeza: algo va a cambiar, algo debe cambiar, algo tenemos que hacer que cambie, en “lo de los libros”.

Si queremos un panorama literario más variado y en el que puedan darse a conocer voces nuevas, apostemos por lo independiente. Si queremos que a Belén Esteban se la lleve un perro en la boca y que en la boca del perro haya gérmenes con más perros en sus bocas de bacteria homicida, apostemos por lo independiente. Si queremos que el editor a una corbata pegado no sea una máquina que escupe libros, un tirano que impone sus obras a las librerías, apostemos por lo independiente.

Tampoco quiero decir que la industria librera, tal y como hoy la conocemos, haya que mandarla a freír espárragos trigueros. Pero sí hay que modificarla para que sea menos industria y más cultura. Juan Goytisolo dijo en una entrevista que para que él pudiera publicar su obra que nadie o casi nadie lee, tiene que existir el libro superventas. Estoy de acuerdo, pero es que hoy en día a cualquier cosa se le llama libro y cualquier manco mental se dice a sí mismo escritor. Ojo, que en esto que me ha dado por llamar “lo independiente” también hay auténticos buitres, fraudes a tutiplén y autores que harían mejor en dedicarse a comerse sus propias manos poseídas por el síndrome de no tengo abuela ni falta que me hace. En el fondo es algo sencillo, dar valor a lo que es bueno y tiene efectos positivos para todos y arrinconar lo mezquino, por ahí van los tiros.

Y todo esto para deciros que a partir de ahora quiero recuperar para el blog el formato antiguo de reseñas. Lo que en su momento llamé microreseñas y que no eran más que un intento desesperado por parecer un vago. Veréis, es que me cuesta la misma vida no enrollarme. Aunque esté escribiendo un guasar a mi madre para decirle que voy a comer el sábado, si me descuido me planto en las mil quinientas palabras y no es plan. Por eso, como en Libros Prohibidos sí que me dejan explayarme a mis anchas, a partir de hoy lo que haré será enlazaros las reseñas que allí publique con una somera explicación de qué va el libro en cuestión y qué me ha parecido.

De momento, si pincháis aquí, podréis conocer esta fonda en la que paro a menudo para hablar de libros y leer las reseñas que llevo publicadas.

Gracias por la atención, seguiremos informando.

***

*Literatura independiente: ese tipo de obra que según el fan medio de Dan Brown es probable que haya sido escrita por un mandril oligofrénico, con sarna y una almorrana con planetoides que la orbitan; pero que según sus defensores es el resquicio en el muro para autores poco conocidos y para lectores curiosos.
 

2 comentarios:

Moisés dijo...

Cuántos mandriles hay en este mundo... Podría firmar palabra por palabra lo que expones sobre las editoriales independientes, pero vivimos en una sociedad que prima el negocio sobre cualquier otro aspecto. Y el negocio, por desgracia, es la antología del pensamiento filosófico de Sergio Ramos o un libro de greguerías de Terelu Campos. La república de las letras está tan, tan, tan lejos...

Estaré pendiente de tus reseñas.

Un abrazo.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Pues sí, pero es que los independientes (sean lo que sean o sean quienes sean) también tiene que ganar jureles, pero yo creo que otros modelos son posibles, que hay que luchar por la libertad en todos los ámbitos, incluido el económico. El problema es que ya nos hemos acostumbrado a relacionar negocio con ambición y claro, es lo de siempre, para que uno se lleve mucho otros se tienen que quedar por el camino. La pelea está en hacer ver qué absurdo es eso, porque ganadores solo habrá unos cuantos y según esa lógica muchos perderemos. En fin, como tú dices pues aún estamos muy muy lejos de ver nuestras esclavitudes.

Un abrazo y por Libros Prohibidos te esperamos.