31 de mayo de 2016

Uno menos en la pila...

Descubrimientos, servidumbres y una nueva reseña.

El que me conoce sabe que soy un poco 'bolivariano' en lo que se refiere a los intereses y las verdaderas intenciones de las grandes empresas. Tranquilos, no me voy a poner aquí, a estas horas y con estos pelos, a diseñar alegatos políticos. El que ha hablado un poco conmigo también sabe que soy defensor del poder de la voluntad, la independencia y la capacidad que tenemos todos de utilizar las herramientas que tenemos a nuestro alcance para mejorar nuestro entorno y a nosotros mismos. Por eso soy valedor de los libros, porque te ponen en la línea de salida, en disposición de poder observar el mundo sin la pátina de lo establecido, te ayudan a criticar tus ideas previas y todo lo que damos por sabido.

Y todo este primer párrafo para qué, para justificar qué desliz... Pues veréis, en los últimos días he empezado a utilizar la red social para lectores empedernidos Goodreads. Se trata de una web que en su día compró Amazon (qué vivos son) y a la que había puesto la etiqueta de "mal menor o necesario". Hasta hace poco no la había usado, pero en cuanto me he puesto, he comprobado que es muy útil. Sirve para hacer un recuento de los libros que has leído, pero también para tener controlados todos los que están en mi biblioteca personal. El poder intercambiar conocimientos e impresiones sobre los libros con otros lectores, afines o no, también lo hace un lugar atractivo. Como os decía, hay que adaptar la herramienta, conseguir que no sea otro elemento distractor, utilizarla para algo que de verdad nos sea útil o nos satisfaga aunque no valga para nada. 

Pues en esas estoy, y de momento la experiencia es buena porque me está sirviendo para conectar este blog con mis trabajos y aficiones, con otros lugares en los que colaboro. En definitiva, me está ayudando en mi día a día lector y, creo, estoy consiguiendo que su uso me permita eliminar otras malas costumbres que tenía en la red. 

Como os dije en la entrada anterior dedicada a las reseñas que voy elaborando, he contratado a un mandril eficientísimo para que gestione el tránsito de mis opiniones librescas, para que tenga bien barridos los puentes entre las diferentes orillas en las que me siento a leer y comentar libros. Pues bien, Paco, que así me dijo el primate que se llamaba, ya está trabajando a pleno rendimiento y me pasa una pequeña nota que os reproduzco a continuación y que se refiere a la última reseña que he escrito para la web Libros Prohibidos sobre el libro de relatos Maldita mi ciudad. Os dejo con Paco (no me hago responsable de sus opiniones).

Maldita mi ciudad
Gema del Prado y Miguel Martín
Saco de Huesos (2016)

Buenos días, mi jefe, del que de momento no tengo queja, pero las tendré, ha tenido a bien leer esta obra escrita a cuatro manos. Se trata de una recopilación de relatos con tintes weird pero pasados por la modista que le hace los trajes de chulapa a Esperanza Aguirre. Parece ser que la calidad de los relatos es bastante irregular pero hay unos cuantos, sobre todo los agrupados hacia le final de la antología, que merecen ser leídos con detenimiento. 

Esta obra hará las delicias del seguidor impenitente de los horrores que acechan debajo de las tapas de las alcantarillas. Terrores y fantasías urbanas que no son más, y esto es una apreciación de alguien que pertenece a una especie afín pero más evolucionada, que el desplazamiento de la alienación que tenéis en lo alto los habitantes de esas grandes ciudades que tanto os gustan (cosa que no entiendo, ¡con lo bien que se vive en la sabana!).

Bueno os dejo con la reseña completa de mi empleador en la web Libros Prohibidos y yo me voy a desparasitar a la Pepi, una mandrila muy zalamera que me hace ojitos. Felices lecturas, humanos.