7 de julio de 2016

diminutillos


200.

Lo de los tarros pequeños
Lo de ser discreto y ser poeta
Lo de tener que ser
Lo de no haber sido
Lo de las esencias desperdiciadas
Lo de tantos hombres idos

Las batallas diminutas:
permanecer perdido
entre versos torpes
no morir sin haber encogido

2 comentarios:

Moisés dijo...

Y llegó el 200, me encantan las cifras redondas. Las batallas diminutas puede llegar a crear grandes conflictos, así que cuidado con ellas.

No te puedes ni hacer una idea de cuántas veces he escuchado en mi vida lo de las esencias y los botes pequeños.

Un abrazo, pequeño.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Buenas Moisés, la verdad es que yo mismo me sorprendo al ver hasta dónde han llegado estos diminutillos.

La intención era precisamente esa, tomar un tópioco (los botes pequeños) para sobre él construir un poema que intentara trascenderlo. No sé si lo habré conseguido. Respecto a las batallas, las únicas importantes son las personales, las que se encaminan a superarse a uno mismo. Esas son las que te pueden dejar destrozado, sobre todo si no te atreves a pelearlas.

Un abrazo expansivo...