22 de julio de 2016

Tratar


Si me tratan como un niño
vomitaré en sus solapas
Si me tratan como un adolescente
tendrán mi rabia
Si no me tratan
mejor
porque ya conozco su caricia
sus distancias
ya conozco su insidiosa humanidad revenida

Si no me tratan ni me miran ni me hablan
me comportaré
libre 
como un lunático
que huye de sus palabras que no dicen
como un animal
en un bosque delineado
como ese ser extraño guardián
de su miedo 

Si no me tratan
mejor
si no me tratan

2 comentarios:

Moisés dijo...

El problema es que salvo que huyas a una isla desierta, la gente te trata y no quiero perder la fe en la humanidad pero en general trata mal. Maleducados, autoritarios, camorristas, inflexibles e indeseable panda de mentecatos.

Entiendo que no quieran que te traten.

Un abrazo.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Buenos días Moisés, este poema, que perfectamente podría ser la externalización de una fobia "enconá", no es más que un recordatorio, de los que quizás se peguen en la nevera al lado de los imanes de viajes y los dibujos de los niños. Es un apunte para recordad cómo proceder en la búsqueda de personas que mejoran el mundo. Como tu dices es difícil y hay días que esa fe en lo humano es imposible de mantener, pero cuando uno se acostumbra un poco a caminar solo mucho tiempo, lo que va viniendo, si es bello y es sincero, provoca más alegría e ilusión.
Sea como sea he aprendido el truco ese de la bombita ninja para desaparecer de conversaciones estériles y hoy tengo cita con el electricista para que me instale un interruptor para apagarme cuando las compañías sean poco deseables.

Un abrazo