3 de octubre de 2016

Ansiedad


Todo por la ansiedad, pero que no se note.
Combustible de nuestros días
que nadie admite beber a morro.

Todo se dirige a la ansiedad,
como si una taimada conspiración
la propagara y se sentara a recoger
nuestras vidas antipersona.

Yo, que la conozco desde la infancia,
que dialogo con sus amenazas,
no me libro de sus servidumbres:
soy uno más de los que se deslizan.

Pero cuando me miro al silencio
veo mis carencias y suspiro.

No, no tiraré la primera piedra
sino es la adecuada,
sino es la que rehaga las ondas de la calma.

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