13 de octubre de 2016

diminutillos

212.

No huyas, me decían
No corras, me decían
No hay escapatoria, me decían

Lo intenté a su manera
y todas callaron escalones
hacia el patíbulo de su asentimiento
Allí pude escucharme el corazón
atacando mi primera verdad:
«lo suyo era la huida»

Utilicé los dientes del animal
y mordí el presente 

Hoy camino con las voces
No huyas, no corras, no hay escapatoria

Sé que mienten