14 de marzo de 2017

Bajar a la tierra

Los miro de frente
y cuando se dan la vuelta los miro
que son como yo
                          dicen
y debe ser verdad
porque a todos se les escapa
tarde o temprano la incertidumbre 

si bajo del ático del yo empedernido
a tomar café para encontrármelos
acabo por rozar sus cuerpos
                                          siempre
tibios como el mío
                           dicen
o por sacudirme de las pestañas
una semilla de nuestra tierra común:
la humanidad vencida

4 comentarios:

Moisés dijo...

Todos somos tierra y hemos de acabar ahí. No importa que te pongas, no importa que pienses, no importa que tengas. Solo tierra. Y mientras vivimos busquemos a esa humanidad en nuestro alrededor.

Un abrazo.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Querido amigo, a estas alturas (que serán muy altas o apenas habré sabido subirme a la banqueta del cuarto de baño) esa búsqueda de lo humano, de lo que es bello y de lo que mejora el mundo es de las pocas cosas que dan sentido a eso de vivir. Pocas pero intensas, auténticas y que si sacian.

Gracias por pasar, tus comentarios solitarios me gustan y me animan. Un abrazo

Moisés dijo...

Son solitarios sí, por eso mismo, paso y escribo para que nunca olvides que tienes que seguir. Seguir es lo único que cuenta. Con tu bolígrafo, teclado o lo que uses siempre queda dispuesto a seguir escribiendo. Solo cosas así me reconfortan. Vamossss

Un abrazo, amigo.

Víctor L. Briones Antón dijo...

Moisés, no te voy a negar que a veces pienso en cuánto tiene esto de exhibicionismo y de ego "pelao", que pienso que no tienen mucho sentido estos espacios sin poder interactuar... pero después se me viene un poema a las manos y no puedo más que darle su espacio. Siempre escribiré, otra cosa será dónde vaya lo que escribo.
También te digo que de nada sirven los comentarios tipo presenciales, esos que parecen que se ha pasado lista para ver quién estaba presente, los que no dicen más que hola o estoy aquí; por eso valoro tanto tus respuestas.

Un abrazo fuerte y que no dejemos de hacer más real la realidad distorsionada con nuestras letras.