25 de abril de 2017

Polisemia

El veneno se puede llamar
ponzoña, chocolate, sábado o ciencia.
El amor se puede invocar diciendo
hipoteca, costumbre, lumbre o cupido.
La muerte puede ser un alivio, 
un destino apetecible, aplauso, herencia.
El sol puede salir por el sur y la duda,
por los ombligos y puede no ser luz ni vida.

Pero tu nombre ha de tener semántica firme
y hablar solo de quién eres desvestido.

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