2 de mayo de 2017

Complicado hombre sencillo

Jamás le vi implicado en nada común
Sabía freír croquetas por dentro 
y dejar cruda la piel de la gula
Capaz y capataz de expediciones
reiteradas al polo sur hiperactivo

Jamás le noté interesado en lo corriente.
Prefería dar consejos a Sísifo
o sus campañas pro rueda de molino
Se le podía oler llegar, enfrascado siempre
en el aroma aritmético más enrevesado

Jamás estuvo quieto cinco minutos.
Todos sus logros requerían después y para siempre
del pecho y la gola, del escaparate y la luciérnaga

Jamás vi a nadie sonreír con tanto miedo 
como lo hacía
el complicado hombre sencillo